¡Encarcelado!
A esta hora Manuel Antonio Noriega permanece detenido en El Renacer. Después de 15 horas de viaje desde Francia, el exdictador enfrentó desde ayer los embates de la opinión pública en Panamá que reclama el cumplimiento de sus condenas.
Ahora es el turno del Ministerio Público y las entidades judiciales que deben actuar conforme a las leyes vigentes. Noriega guarda muchos secretos y detalles de varios crímenes que se registraron durante la dictadura militar.
Junto a Noriega actuaron otros militares y miembros de la sociedad civil, esas personas también deben dar la cara y enfrentar a la justicia.
Las víctimas y familiares de muchos panameños que murieron en situaciones no esclarecidas, reclaman que se reabran los expedientes de desaparecidos.
Es el momento de abrir con seriedad todos esos expedientes que habían quedado en el olvido.
Los amigos y enemigos de Noriega saben que maneja información sensitiva sobre casos de alto perfil que permanecen sin resolverse.
El Gobierno debe jugar su papel, a través del sistema penitenciario garantizar la seguridad de este detenido. A pesar de que durante sus años de terror y violencia no respetó los derechos humanos de sus víctimas.
Es difícil no involucrar a Noriega con la política, sobre todo con algunas figuras del Partido Revolucionario Democrático que en su momento sirvieron de brazo político de su régimen.
¿Hablará Noriega de sus casos? ¿Revelará nombres de políticos y empresarios que fueron sus cómplices? ¿Pedirá perdón a las víctimas y sus familias? Son algunas interrogantes que todavía no tienen respuestas. Hasta la Iglesia católica piensa que se puede perdonar, mas no olvidar.
