Encontrarse a sí mismo
En una conversación informal surgió esta pregunta ¿Cómo puedes mantener tu ánimo frente a las agresiones del entorno? ¿Agresiones como el estrés, las preocupaciones, sobre todo tú que eres extranjero? Sorprendido por la pregunta, tengo que decir que desde hace años estoy en busca de un despertar de conciencia. Para responder esta interrogante tuve que ir a la génesis que involucra una ruptura de pareja.
Todos hemos pasado alguna vez por esto, pero no todos le prestamos la misma atención. Dependiendo de cómo se asuma, podemos salir airosos o no, porque se desprenden muchas consecuencias en las relaciones, ya sea emocional, laboral, personal o familiar. Lejos de tener una fórmula, me dediqué a describir los pasos que me han llevado a donde estoy ahora. Una especie de cura o sanación interior.
El reconocimiento de mi inmadurez emocional, con una alta dosis de falta de amor propio, fue el primer paso.
Tengo que reconocer que en este proceso tuve mucho apoyo y respeto familiar cuando decidí enclaustrarme por casi un año, desligarme de toda atadura umbilical. Leer y callar mi bullicio mental, ayudó a encontrar la respuesta a tantos porqués. ¿Realmente vale la pena llegar a extremos que pueden poner en riesgo tu bienestar mental, físico-emocional por experimentar o seguir lo que llamamos amor?
Empecé a concentrarme en mis propios pensamientos y palabras. Qué decía, cómo lo decía, qué pensaba, cómo lo pensaba. Encontrarme a mí mismo me llevó a sobrevivir al diluvio, disfrutar de mi mismo sin estar esperanzado en un tiempo futuro, fue mi consigna. El presente es ahora y en adelante apliqué mi nueva metodología de vida.
Tras haber comprendido esto, empecé a tener una estrecha relación conmigo mismo y mi ser Superior, bendiciendo todo a mi alrededor, aún lo que no tenía físicamente; también mis manos, mi mente, el aire que respiro, el sol etc... Y así mi vida empezó a ser bendecida con riquezas insospechadas.
Mi mente empezó a gobernar mi corriente de vida, todo en mi nuevo mundo y su alrededor era completo, perfecto, protegido, contra toda limitación. Era como estar envuelto en un círculo donde permanecía intocable, unido a mi ser Superior. Conocí la verdad y ella me hizo libre. Una verdad traducida en dominio de mi mismo (de mis nervios, mis impulsos, de mis pensamientos, sentimientos). Trabajar con ánimo, alegría y pasión, eliminar la prisa y la indecisión, viviendo con calma y paciencia, sin acoso, y confianza.
Mi recompensa, un futuro que se resuelve por sí mismo, y un día lleno de felicidad, de amor, sin temor, un mismo sentimiento, pero con resultados distintos y con el entendimiento de que el amor es creador y el temor destructivo.