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Encuestas describen la situación existente


Jesús A. López Aguilar / Psicólogo (opinion@epasa.com) / -

Mi formación profesional es como psicólogo y en tal profesión he incursionado en varios campos, pero lo que más me apasiona es investigar, descubrir cosas, producir conocimientos novedosos y científicamente válidos. En ese orden hay que aclarar que estudiamos por varios años diversas formas de investigar, como evaluaciones clínicas, diseños variados de investigación, confección de instrumentos de medición, etc., todo ello acompañado de una exhaustiva formación teórica y práctica en estadísticas, que no es igual a las matemáticas, la primera es la madre de todas las ciencias. La segunda utiliza modelos matemáticos para explicar ciertos comportamientos de los fenómenos naturales o sociales. Su principal soporte es la Teoría de la Probabilidad, que sirve para determinar que un hecho pueda ocurrir o no dentro de ciertas condiciones dadas y con cuánta frecuencia se presentará. Esta es la teoría que se encuentra detrás.

Pero no es tan simple porque ello depende de la forma en que se presenten ciertos hechos, los cuales pasan por comprender que los fenómenos sociales se presentan en un marco en el cual la homogeneidad no es la tónica. Por eso se habla de muestras, las cuales deben reproducir, de forma lo más cercana a la realidad, las características de los grupos de los cuales se toman.

Un ejemplo simple: si una persona debe hacerse un examen para determinar la existencia o no de ciertos problemas de salud, basta con una minúscula cantidad de sangre para saber si hay o no complicaciones; un ser humano promedio, en este caso un hombre término medio, contiene alrededor de 7 a 8 mil mililitros de sangre, sin embargo, con solo 5 o 10 mililitros de aquella se conoce de forma aproximada el estado general de salud de una persona.

El caso de las encuestas es similar, pero más complicado; por ello, si una muestra es bien diseñada (lo que es toda una especialidad), las probabilidades de aciertos son enormes, lo cual en todas partes del mundo equivale a trabajar con alrededor de 1,200 a 1,500 personas.

Esa es la doctrina universalmente aceptada. Por eso el dicho de la señora Mireya Moscoso de que no creía en las encuestas, no correspondía para nada con la realidad científica, siendo más bien una estrategia de campaña para no dejar que los resultados influyeran negativamente, pero recordemos como poco a poco se fue imponiendo sobre Martín Torrijos para las elecciones de 1999, al tiempo que las encuestas iban variando.

Hay muchos mitos sobre ellas, uno muy general es la creencia de que no tienen valor si no lo entrevistan a uno; seguro puede ser así, pero alguien muy similar a uno (en características sociales, ingresos, escolaridad, valores, formas de pensamiento, etc.) fue entrevistado, a eso se le denomina técnicamente: representatividad muestral, y esa representatividad le otorga su validez científica y confiabilidad estadística. Estos tres conceptos son los que cualquiera dedicado a estos menesteres debe cumplir, nuevamente: 1. Representatividad, 2. Validez científica, y 3. Confiabilidad estadística, si estas condiciones se cumplen nos encontramos en presencia de un instrumento con gran poder descriptivo y predictivo de la realidad.

Por ello, tampoco es del todo válido el argumento, que todos los políticos repiten: "Las encuestas no predicen, solo son una fotografía del momento en que se elaboran, toman y analizan", en realidad eso no es del todo cierto, porque en todo momento las encuestas describen la situación existente, y lo que nos dicen es que si las condiciones se mantienen estables se crea una tendencia, la cual al acercarse cada vez más el evento final grafica lo que puede suceder. Esto es importante, porque vemos, oímos o leemos en los canales de televisión, emisoras de radio o diarios toda clase de personas "analizando" encuestas sin la más mínima formación e información científica; lo que hacen es todo menos analizar los resultados obtenidos; percibo que hay muchos que suman, restan, dividen, multiplican, leen el café o el tabaco, pero muy pocos analizan las encuestas de forma científica, correcta, docente. Se pierde la oportunidad de enseñar a nuestra población a elevar su cultura política y de análisis social hacia la construcción de una nueva cultura política.

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Viernes 14 de agosto de 2026