Energía del futuro
Mientras adopta decisiones para evitar que se repita la caída de la generación de energía hídrica, el Gobierno ha acogido diversos proyectos para que se sumen a la red eléctrica más de 2,000 megavatios de fuentes de energía renovables.
La Autoridad de los Servicios Públicos, Asep, tiene una lista de nueve proyectos eólicos en construcción: siete en Coclé, dos en Veraguas, con capacidad para producir 866.8 megavatios, que estarán en funcionamiento entre 2014 y 2015. Es el primer proyecto de energía eólica de Panamá y, de acuerdo con expertos, el más grande de Centroamérica.
Este proyecto se hace realidad por los estímulos creados por la Ley 44 de 5 de abril de 2011, que establece un régimen de incentivos para la construcción y explotación de centrales eólicas; y la Ley 37 del 10 de junio de 2013 que crea el marco legal para promover la construcción, operación y mantenimiento de centrales o instalaciones de paneles solares. Además de las plantas eólicas de Coclé y Veraguas están en trámites de licencias 14 nuevos proyectos, de los cuales tres están en Chiriquí, dos en Antón y Penonomé, dos en Los Santos, cuatro en Panamá, ubicados en Pacora, 24 de Diciembre, Chepo, y tres más en lugares de Veraguas. Completan el arco de energía renovable los planes de energía solar, la planta fotovoltaica de Sarigua, que se calcula genere 2.4 megavatios. Hay tres proyectos más en Chiriquí y Coclé. Se encuentra en fase preliminar el proyecto de aprovechamiento de gas metano en Cerro Patacón, en vía de tramitación de licencia.
Las perspectivas trazadas por las irregularidades climatológicas centroamericanas señalan la tendencia preocupante de la alternabilidad entre fuertes variaciones de fuertes lluvias y prolongadas sequías. Estas variaciones meteorológicas aconsejan el uso intensivo de fuentes de energía renovable para afrontar las crisis provocadas por las temporadas de sequía.
Surge la estrategia de reducir progresivamente la dependencia de los combustibles fósiles no renovables. La energía térmica es una opción a la mano en las crisis de sequía, pero es una opción igualmente atada a las oscilaciones inflacionarias de los combustibles fósiles. La Alianza en Energía y Ambiente ha llevado a cabo estudios, conjuntamente con organismos técnicos, que proponen la utilización intensiva de fuentes de energía renovable en Centroamérica.
Los estudios indican que la región centroamericana posee un potencial de energía limpia renovable en una proporción superior de 200% a 300% a Alemania e Italia, los líderes mundiales de producción de energía solar a través de paneles de alta tecnología. Sin embargo, los países centroamericanos aprovechan el 1% de la energía renovable debido a la inexistencia de incentivos fiscales para fomentar inversiones privadas como salida a las limitaciones financieras estatales.
Los recursos naturales del viento y el sol tienen mayor fuerza en la radiación solar anual y la disponibilidad eólica en zonas donde la naturaleza no soporta los niveles de polución que existen en los centros urbanos. Panamá es el país que más inteligentemente ha reaccionado en la explotación de energía renovable limpia, creando mecanismos legislativos auspiciadores de inversiones en esa nueva frontera energética.