default

Energía y subsidios

Por: Redacción 25/06/2014

Componentes internos y externos convergen en el aumento de las tarifas de energía eléctrica de Panamá. Por un lado, surge la reducción del subsidio estatal de 66% al 22.3% a las tarifas, lo que afectará a 60,000 clientes residenciales. Por otro lado, el mayor uso de energía térmica por la baja producción hidroeléctrica causada por la sequía incidirá también en el aumento de las tarifas a partir del uno de julio.

Ha surgido un componente imprevisible derivado del control de la más grande refinería de Irak por acciones de los rebeldes yihadistas. La posible reducción del aporte de Irak al mercado internacional de hidrocarburos podría generar alzas de los precios en el uso de energía térmica, aunque la nivelación de los embalses de las hidroeléctricas atenuarían el probable impacto inflacionario en los costos locales.

Hay quienes piensan que el aumento del precio de las tarifas forzará el ahorro de energía de residencias, comercios e industrias. Sin embargo, no puede soslayarse en el análisis de costos que comerciantes e industriales transferirán a los usuarios el mayor costo, presionando negativamente los índices de la inflación.

Ante los efectos críticos de la terapia de shock, es preferible que contemos con importantes contribuciones de energía alternativa de origen eólico y solar que restrinjan la dependencia de las fuentes hídricas y amainen la presión inflacionaria de la energía térmica.

Corresponde al nuevo gobierno panameñista encarar el problema energético, impulsando los parques eólicos y el uso de paneles solares iniciados por el gobierno de Ricardo Martinelli. Todavía los embalses de los reservorios no alcanzan niveles óptimos que permitan la mayor producción de energía hídrica y se teme que el efecto del fenómeno de El Niño impida que las centrales recuperen los parámetros de máxima operatividad.

Desde posiciones tecnológicas más audaces y modernas, hay expertos que sostienen que la crisis crónica generada en los primeros meses del año debe estimular un gran debate nacional sobre las centrales de energía nuclear limpia. Un debate que tome en cuenta las fortalezas y debilidades, las ventajas productivas y los riesgos de contaminación, de la energía nuclear.

La palabra energía nuclear atemoriza a muchas personas por los riesgos posibles de la radioactividad. Los que piensan diferente aducen que en Europa y Asia la producción de energía nuclear es algo que no se discute, por los peligros mínimos de contaminación del medio ambiente y la estabilidad de esta clase de energía contra fenómenos meteorológicos y la carencia de grandes ríos. Cierto es que en Europa, el uso del gas importado de Rusia balancea el consumo energético proveniente de fuentes tradicionales.

Lo que estimula el debate nacional es que Panamá ha permanecido por muchos años atada a que llueva o no en las áreas de las centrales hidroeléctricas. No obstante, la periodicidad de la estación de sequía no se ha avanzado en la construcción de reservorios de agua que la almacenen en las épocas de lluvias para distribuir el recurso en el sector agropecuario. La intermitencia del régimen pluvial incita a la implementación de fuentes alternativas por el viento y el sol. La energía nuclear pudiera ser una solución importante para romper la dependencia del agua y el precio del combustible sujeto a las variaciones del mercado internacional.

Edición Impresa

Viernes 7 de agosto de 2026