default

Entre lo técnico y lo cultural

Por: Redacción 22/08/2013

Cristóbal Silva / Ingeniero (opinion@epasa.com) / -

Desde que los norteamericanos administradores de la antigua Zona del Canal dejaron de recoger los desechos sólidos (basura) en las ciudades de Panamá y Colón y este servicio pasó a manos municipales en ambas ciudades, no se ha podido prestar con suficiencia y eficiencia.

Generalmente se plantea la adquisición de más equipamiento, herramientas y personal para la entidad encargada de dar el servicio, sin que esto haya resultado en una solución eficaz y definitiva para dicha problemática.

Mi experiencia en otros países desarrollados en donde he vivido, Estados Unidos principalmente, me ha llevado a concluir que el tratamiento del tema no solo involucra la aportación de más equipamiento y contratación de recursos humanos suficientes y adecuadamente remunerados.

Además, existen también aspectos de índole cultural de la población en cuanto a la implantación de un comportamiento ordenado y una reglamentación para disponer de los desechos, lo cual sería acompañado de un régimen de penalización mediante severas multas para aquellos que infrinjan los reglamentos establecidos por la agencia de recolección. De esta forma, se logra establecer condiciones que permitan ofrecer el servicio a un costo razonable y sostenible.

Viviendo en el extranjero, tuve que adaptarme a las reglas del juego. Existían procedimientos establecidos: días y horas en que pasaba el camión y la forma de colocar los “tambuchos” sobre la acera, cerrados y con la basura en bolsas. No se podía sacar la basura en otro horario y tampoco dejar la misma de un día para el otro luego de ser servidos. Había que guardar los tambuchos dentro de la casa. Los desechos perecederos se congelan para evitar malos olores dentro de la casa. Si había artefactos o muebles grandes para botar, llamaba a un número para un servicio especial.

Había un ordenamiento de la actividad que la gente debería observar en todos sus detalles. El no hacerlo provocaba la imposición de multas las cuales no había modo de evitarlas.

En nuestra ciudad no hay tal orden. La gente bota basura donde le da la gana y no hay multas de ninguna clase. Mi consejo al Sr. Ho Fernández es que se establezcan reglas similares a las mencionadas y se impongan severas multas por incumplimiento. Esto, aparte de contar con suficiente equipamiento y su mantenimiento adecuado, y con personal entrenado y bien remunerado para prestar el servicio a satisfacción de la comunidad.

Edición Impresa

Jueves 13 de agosto de 2026