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“Entre truchas y vinos de frambuesas”


Cuando entre “truchas y vino de frambuesas te encuentres” es que estás justo en la carretera que conduce a Cerro Punta, en Chiriquí, donde existe una piscicultura muy conocida de esta mencionada especie marina. Tinas o tanques sirven para que al menos unas 250 mil truchas, se desarrollen en aguas con bajas temperaturas, como al estilo de ¡aunque usted no lo crea! (Ripley's Believe It or Not!).

¿Por qué? al estilo de este conocido programa de televisión, porque puedes observar, como se exhibe medio millón de balboas en estanques donde truchas sumergidas en aguas poco profundas, se movilizan de un lado hacia otro sin ningún tipo de restricción, guardias, escoltas y mucho menos armas de fuego. La cifra de dinero en mención es el estimado de su precio de venta en el mercado local.

Esta es una experiencia relajante porque con una caña de pescar puedes atrapar las truchas que desees y degustarla de inmediato, ya que una persona las prepara al instante, ¡eso sí! luego que canceles su costo, que por lo general su peso es de una libra y no sobrepasa los tres balboas.

No solo te debes conformar con este delicioso pescado sino que en el camino hacia las fincas de siembras de lechuga, cebolla, zanahoria, entre otras hortalizas, te encuentras con un vino casero de frambuesas cuyo artesano es un extranjero con acento costarricense, entre otros establecimientos que te ofrecen variados postres como hermosas y frescas fresas bañadas con crema de chantilly, yogurt o cualquier otra. Los lugareños ven con asombro, que se disfrute de atracciones, que para ellos son parte de su entorno, pero para un capitalino o extranjero es fascinante.

En el corazón de la ciudad de David, aunque el progreso acaricia los lares de esta provincia, lamentablemente se ven mujeres jóvenes y de edad madura en las calles a altas horas de la noche, vestidas con jeans cortos bien ajustados, suéteres escotados y calzados de tacones altos, en esquinas oscuras .

Todo indica al parecer que las prácticas de esta “antigua profesión” no se han erradicado de las calles. No obstante, este progreso económico es visible toda vez que se imponen construcciones de hoteles y centros comerciales, una nueva ubicación del mercado público con un costo millonario que tendrá modernas cadenas de frío en un terreno de unas 7 hectáreas, que se complementará con otros servicios como farmacias, cafeterías y panaderías, además de espaciosos estacionamientos.

De igual forma el proyecto de ensanche a cuatro carriles de la carretera que conduce de David a Boquete y otras regiones aledañas, aseguraban algunos davideños en los restaurantes y el parque central, que altas autoridades municipales de Boquete, ya han anunciado un cobro de peaje para quienes no sean lugareños. Frente a esta posible problemática cabe una reflexión, solo el gobierno nacional de acuerdo a la Constitución panameña, es quien podría implementar peajes en carreteras y esta medida, de ser puesta en práctica, sería un tanto inconstitucional.

Por otro lado, en una percepción como visitante, se puede precisar que en los restaurantes no turísticos y algunos otros servicios de odontología, salud, entretenimiento similares a los de la ciudad de Panamá, son mucho más económicos.

En el caso específico de los alimentos ,la cantidad que se recibe en estos establecimientos públicos es superior. Sería interesante que se contara con estudios de niveles en el costo de vida de las principales ciudades del país, similares a los que aplicarían a los altos ejecutivos que son trasladados de otros países o internamente a empresas ubicadas en estos sectores. Esto facilitaría determinar si necesita incrementar su salario o mantener el mismo, para que no se vea afectada su calidad de vida y también sería beneficioso para las empresas que brindan turismo externo e interno en Panamá contar con buenos argumentos para vender cualquier destino turístico en nuestro país.