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Epidemia de este siglo

Por: Redacción 31/08/2014

Ha sido declarada la epidemia del siglo XXI. Uno de cada cinco ancianos mayores de 80 años y un 6% de personas que superan la barrera de los 65 la padecen; aunque los primeros síntomas pueden aparecer en torno a los 40 o 50 años de edad. No se trata de simples olvidos, la enfermedad de Alzheimer es una dolencia neurodegenerativa irreversible que termina por dejar sin recuerdos a aquellos que la sufren. Y abre las puertas a una nueva, y dura realidad a sus familias, que han de aprender a vivir con unos recuerdos que desaparecerán tras la nebulosa mente del enfermo y que, sin embargo, para ellos permanecerán imborrables.

Más de 20 millones de personas sufren alzhéimer en el mundo, una dolencia que consiste en la destrucción progresiva de las células cerebrales y que produce la pérdida de facultades mentales como la memoria y elimina la identidad del individuo.

Todavía no están claras las causas de esta enfermedad, aunque durante estos últimos años son numerosos los estudios que han tratado de dar con la respuesta y aseguran que a los factores genéticos se suman otros muchos. Detener esta enfermedad degenerativa es una utopía por el momento, aunque sí existen fármacos que pueden ralentizar su efecto, con una incidencia mayor en las primeras fases del alzhéimer por eso los expertos coinciden en señalar la importancia de la detección precoz y enfocar los estudios hacia ese fin.

La enfermedad, en la que se pueden distinguir tres fases, comienza por borrar de la mente del afectado pequeños actos cotidianos, considerados despistes, para poco a poco agravar su situación. Primero dejarán de identificar los objetos inanimados, después a sus seres queridos; quizás el peor momento por la dureza que supone asumir que para el enfermo todo el mundo es un extraño. Sus recuerdos más recientes desaparecen mientras los de su niñez persisten.

“Al principio era su apoyo, le ayudaba, pero ahora es un cuidado de 24 horas porque no se le puede dejar solo ni un momento”.

Decía Gabriel García Márquez: “la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido”. Un olvido que se hace dueño y señor de la persona que sufre esta demencia, que borra recuerdos y a seres queridos por igual y obliga a estos últimos a enfrentarse a la difícil lucha diaria de la impotencia. Nunca la cercanía fue tan lejana.

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Viernes 7 de agosto de 2026