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Érase una vez la revolución


Guillermo Ávila (guillermo.avila@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Los sectores más reaccionarios de la sociedad panameña tienen una manera extraña de ver y pensar las cosas. Para ellos, al parecer, el derecho a la libertad de expresión es un asunto más bien abstracto. Da la sensación de que para ellos la vida valiera más como abstracción que como realidad.

Es cierto que la mayoría quiere vivir en paz y mirar hacia el futuro, pero también lo es que imponer los términos del más fuerte es caer en lo cavernario. La rabia despierta cuando ese instinto salvaje se sobrepasa y aparecen ciertos lobos que, para colmo, comienzan a ver lobos donde no los hay en vez de buscarlos en el espejo.

La película ‘Érase una vez la revolución’, del cineasta italiano Sergio Leone, comienza con una cita de Mao Tse-tung que dice algo más o menos así: “La revolución no se hace por amor ni es un acto de belleza. La revolución –dice Mao– es un acto de pura violencia”.

No es una ideología lo que convence a un pueblo, y en este caso, a “estudiantes” de la Universidad de Panamá –algunos con décadas de pulular entre aulas y piedras–, a levantarse en armas para cambiar el orden establecido. Lo que hace a los cabecillas de movimientos anarquistas incorporarse a un acto por ellos denominado revolucionario es la furia, la sensación de no tener ninguna otra alternativa, el hecho de sentirse completamente marginados y empujados a la ley de la selva. De ahí que sea desafortunada la protesta violenta.

En Chile, la juventud se vuelca a las avenidas por mejoras reales a la educación que acá escasea. Y para ello se manifiestan, pero de manera creativa, sin recurrir en sí a la violencia por violencia o al insidioso cierre de calles. Hay discurso, diálogo y fondo. Y han obtenido resultados positivos.

Cuando la revolución se convierte en ideología, y la violencia encuentra razones, y se perpetúa esa división del mundo entre buenos y malos, solo puede devenir la dictadura (a lo que dicen oponerse). Y no se puede vivir en estado de guerra.