Errónea decisión
La decisión de imponerle 5 años de prisión a quienes hurten y roben computadoras en los colegios públicos no parece ser lo más acertado dada la exclusión de otros bienes.
Tal medida resulta ser lo mismo que tomar el rábano por las hojas. Las frecuentes acciones delictivas que los cacos hacen de ellas y otras cosas en los medios de enseñanza, a más de constituir un daño económico, constituyen actos de sabotaje a la educación.
En consecuencia, esa pena debe ser establecida no exclusivamente para los que hurten y roben computadoras, sino también para quienes se lleven cualquier cosa de un colegio sea público o privado. Y por lo tanto, es de esperarse que, conforme a la lógica más elemental, rectifiquemos.
