Errores costosos
El Canal de Panamá es uno de los principales activos del país. Su operación y planes de expansión son modelos para los países desarrollados del mundo.
El comercio internacional depende de esta vía interoceánica para mover su mercadería. Los trabajos para ampliar este canal y mejorar los servicios que se ofrecen al mundo son indispensables para el crecimiento del país.
A estas alturas no es admisible que se paralicen las obras en algunos sectores de la ampliación por un error en el manejo de la planilla de los trabajadores.
Cada día que se pierde es un duro golpe a los planes del Canal de Panamá, sobre todo en esta temporada seca que permite adelantar las obras.
El tema tiene una incidencia importante en este millonario proyecto de expansión.
Es justo revisar las condiciones laborales de los trabajadores que han sido contratados en la ampliación del Canal.
El Ministerio de Trabajo debe intervenir y aplicar lo que establece la ley. Al igual es importante hacer una evaluación seria del papel de los sindicatos en esta situación.
Algunos sindicatos solo se han preocupado por cobrar las cuotas sindicales y se han olvidado de los problemas de los trabajadores. Una situación que ha sido denunciada en muchas ocasiones, pero que no cambia.
La ampliación del Canal de Panamá es un proyecto insignia del país. No se trata de partidos políticos ni figuras públicas.
La paralización de labores por parte de trabajadores en el sector Atlántico debe servir para establecer un punto de equilibrio entre las compañías constructoras, sindicatos y el Gobierno.
El consenso debe prevalecer como también no pueden permitirse errores administrativos que le cuestan al país.
