Es hora de despegar la acción municipal
Ingeniero y comunicador social
Algo pasa con nuestro criterio para elegir al alcalde capitalino. Hasta ahora, no hemos tenido uno más o menos eficiente en casi 35 años. Y lo más interesante es que nuestra ciudad no necesita cosas exóticas, más bien lo que requiere es trabajo sostenido para garantizar la calidad de vida de los ciudadanos.
¿A qué me refiero? No sé ya cómo explicar que nuestra ciudad clama a gritos que la gente pueda caminar por la misma sin poner en riesgo su vida. Esto requiere cosas que no son muy complicadas: una acera caminable, buena iluminación y una ciudad señalizada.
Todo lo demás, absolutamente todo, es adicional y se agradece. Pero algún alcalde se debe tomar la tarea de garantizar que usted pueda caminar sin tener que torear carros ni tirarse a la calle para caminar.
Lo mismo sucede con la iluminación. Ya no es por lo que pueda suceder en las noches. Nuestro sistema de transporte público es tan ineficiente, que mientras se construyen las próximas 3 líneas del metro, miles de ciudadanos igualmente tendrán que salir de sus casas antes de las cuatro de la madrugada para llegar a sus trabajos. Bajo penumbras, la posibilidad de caer en manos de la delincuencia está ahí.
NUESTRA CIUDAD CLAMA A GRITOS QUE LA GENTE PUEDA CAMINAR POR LA MISMA SIN PONER EN RIESGO SU VIDA. ESTO REQUIERE COSAS QUE NO SON MUY COMPLICADAS: UNA ACERA CAMINABLE, BUENA ILUMINACIÓN Y UNA CIUDAD SEÑALIZADA.
Y ni hablar de la forma como llegamos a un lugar. Seguimos utilizando el mismo sistema de inicio de la República, cuando las cosas quedaban al lado de la tienda del ingeniero Juan, o de la abarrotería de la señora Juana. Los alcaldes proponen modernos sistemas de recaudación de impuestos, con sofisticados equipos tecnológicos, pero cuando hay que buscar la dirección de la Alcaldía, hay que decir que está en el antiguo edificio del Irhe.
El actual alcalde, José Blandón, es quizá el más preparado, políticamente hablando, de los burgomaestres con que hemos contado en nuestro municipio. Aun así, le está costando despegar y deberá revisar la razón por la cual esto es así.
De todos modos, escribo esta columna con la esperanza de que alguien le transmita que las cosas exóticas que quizá alguno de sus colaboradores le propone son inútiles e innecesarias. Sirven para una bonita foto, que con mucho esfuerzo se puede ver en la página 45 de algunos diarios.
Todos los temas, las aceras, la iluminación nocturna y la señalización de la ciudad te llevan inexorablemente a resolver los siguientes.
Con la construcción de la totalidad de las aceras necesarias en la ciudad, te das cuenta de que hay que construir paradas de buses dignas y amplias, eliminar esas toldas que aquella empresa patrocinada por inútiles burócratas aún mantiene para que el pueblo espere su transporte público, como si fueran ciudadanos de segunda.
EL MUNICIPIO DE PANAMÁ ESTÁ EN UN MOMENTO CLAVE, SOBRE TODO, POR LA PERCEPCIÓN DE POCA ACCIÓN DEL GOBIERNO CENTRAL. ES EL MOMENTO DE ACELERAR LA MARCHA, SEÑOR ALCALDE.
Igualmente, para evitar que la gente termine caminando en la calle, queda evidencia de que es necesario construir, o al menos promover la construcción de estacionamientos, sobre todo, en el centro de la ciudad, y sacar todos los carros de las aceras, así como eliminar esos estacionamientos que obstruyen al peatón.
La iluminación te lleva a mejorar los servicios de seguridad ciudadana, y de igual manera, a mejorar la recolección de la basura en lugares donde la misma no se hace de noche por el peligro que se corre.
La debida señalización de la ciudad también va acompañada de la eliminación de la contaminación visual. Una ciudad que se diga moderna no hace nada con cables en postes. Lo mismo con esos letreros que invaden lo visual del transeúnte.
Son puras cosas sencillas. No entiendo el problema. Ahora, si utilizamos el tiempo y esfuerzo para suplantar al Ministerio de Desarrollo Social, por supuesto que no hay presupuesto que lo sostenga, y mucho menos personal para tanto.
Cada uno a lo suyo. Si la basura no es del municipio, entonces hay que señalar al responsable. Mientras, hay que trabajar en lo asignado. Si no, luego no se entiende la razón por la cual casi ningún alcalde se reelige. El único que lo logró recientemente, solamente hizo de manera visible los paradas que aún existen. Y sacó el 60% de los votos para reelegirse.
Esto último demuestra fácilmente que, en muchas ocasiones, el problema del funcionario electo, sobre todo, el municipal, no es lo que piensa hacer, sino cómo lo ejecutan sus colaboradores.
Es un buen momento para revisar el rumbo. El Municipio de Panamá está en un momento clave, sobre todo, por la percepción de poca acción del gobierno central. Es el momento de acelerar la marcha, señor alcalde. Deje a un lado a quienes le llegan con cantos de sirena y escuche a los que hablan con sinceridad.