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Es posible

Por: Redacción 08/02/2016

Es posible tener un alma noble, sí, claro, es posible cambiar cuando decidimos que en nuestras vidas todo lo que nos aleja del mal es parte de las cosas o situaciones que nos ayuda cada día a ser mejores personas. Hoy es posible cantar, reír, llorar, ser feliz, ayudar a los que menos tienen, hoy es posible mirar a nuestro alrededor y decir con fuerza dentro de nosotros, puedo, quiero cambiar, puedo y quiero ayudar.

Es posible querer que nuestro país siga siendo el tesoro más preciado que tenemos todos en nuestra tierra pequeña. Somos un pueblo escogido por Dios. Él nos ha resguardado de situaciones difíciles, él nos ha protegido de fenómenos letales que pudiesen borrarnos de nuestro planeta.

Tenemos dos océanos bordeando nuestras vidas a diario. Y Dios nos ha protegido de que se unan. Cómo no decir cada día; gracias, Señor por ser parte de esta tierra pequeña, llena de riquezas, llena de gente noble, llena de muchas posibilidades de mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

Hay dentro de cada uno de nosotros los panameños un deseo innato de ser felices, de seguir siendo ese puente para el mundo entero. Puente que tuvimos la dicha de tener por ser el lugar pequeño donde alguien muy inteligentemente se dio cuenta de que era la posición perfecta. Posición perfecta para hacer negocios, posición perfecta para ahorrar camino en el transporte de carga de un continente a otro. Es posible hoy darnos cuenta de que podemos unirnos y solicitar a las autoridades que este pedacito de tierra noble, que es de todos, que tenemos derecho a ser felices.

Que queremos calidad de vida a través de los entes de salud, educación, justicia, seguridad y sobre todo queremos respeto de parte de quien fue escogido para llevar las riendas de nuestra patria pequeña.

Seamos solidarios y solicitemos con respeto, con confianza aquellos en quienes confiamos seguirían mejorando nuestro progreso, para que nos den las respuestas a nuestras necesidades.

Es posible todavía, hermanos panameños, solicitar en forma firme y con respeto al señor presidente que muestre empatía, solidaridad y de alguna manera responsabilidad ante la percepción y decepción de nosotros los habitantes de esta tierra pequeña y que al igual que nosotros lo vio nacer.

Señor, presidente, cómo puede levantarse cada día y no sentir el dolor de aquellos pocos que más tienen en detrimento de los muchos que tienen poco. Hágase al ánimo. Hoy para usted es posible. Todavía es posible mirar su rostro y creer que es parte de este pueblo pequeño noble que creyó en sus promesas.

Hoy todavía es posible... Inténtenlo. "Nunca abuses del poder humillando a tus semejantes. Porque el poder termina y el recuerdo perdura".

Magíster

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