¿Es un relato mal contado la independencia de Panamá?
Ingeniero y secretario de la Junta Directiva de la Fundación Ipec.
Siempre he tenido curiosidad por el misterio que rodea la llamada “independencia de Panamá”. Me resulta increíble que una historia tan reciente esté tan etérea y tenga tantas versiones. Es como si alguien, o algunos, no quisieran que la verdad se sepa.
La mañana del 31 de diciembre de 1999, un reportero de televisión local entrevistó a uno de los que participaron en la gesta del 9 de Enero de 1964. Él dijo con mucha seguridad “hoy es nuestro verdadero día de la independencia”. ¿Qué tan cierto es que nos independizamos de Colombia o nos “separamos”?
ES IMPORTANTE RESALTAR, QUE NUESTRA NACIÓN SE UNIÓ A LA GRAN COLOMBIA, NO AL PAÍS QUE AHORA TENEMOS DE VECINO. LA GRAN COLOMBIA ERA INTEGRADA POR VIRREINATO DE LA NUEVA GRANADA, CAPITANÍA GENERAL DE VENEZUELA, PRESIDENCIA DE QUITO Y LA PROVINCIA LIBRE DE GUAYAQUIL. ESTO ERA LO QUE HOY SE CONOCE COLOMBIA, VENEZUELA, ECUADOR, PANAMÁ, TERRITORIOS DE PERÚ, BRASIL Y NICARAGUA.
Pienso que muchos intereses creados nos han ido creando un relato cada vez más alejado de la verdad. He leído libros, unos más históricos y otros más tipo novela como “La Odisea de Panamá” de William Jorden; “El País Creado por Wall Street” de Ovidio Díaz-Espino, “La Leyenda Negra: Engaño y Ficción” de Julio E. Linares, “ Con Ardientes Fulgores de Gloria”, de Jorge Thomas, y “1903 Adiós Panamá”, de Enrique Santos Molano.
Lo anterior, más lo que he escuchado de muchos respetados historiadores panameños, así como lo poco que se puede aprender en la escuela, me deja claro que a menos que algún grupo de ciudadanos independientes bien financiados se dedique a esclarecer el tema, siempre nos quedaremos con una fábula no muy clara de qué fue lo que pasó y, sobre todo, por qué.
Panamá se convirtió en país independiente. Está claro que el alzamiento de los criollos en julio de 1821 provocó que el 28 de noviembre las fuerzas realistas abandonaran la ciudad, buscando refugio en los barcos anclados en el puerto de Taboga.
A raíz de lo anterior, los independentistas en su acta, proceden a declarar: “Panamá espontáneamente y conforme al voto general de los pueblos de su comprensión, se declara libre e independiente del Gobierno español”, como artículo primero. Acto seguido, y lo que parte de la historia considera un paso para construir la Patria Grande por la que luchaba Simón Bolívar, en el segundo artículo Panamá se hace parte de la misma al declarar que “El territorio de las Provincias del Istmo pertenece al Estado Republicano de Colombia, a cuyo congreso irá a representar oportunamente su Diputado”. Es importante observar que en el artículo 1 los firmantes escriben “Panamá” y en el segundo no, dejando claro que solo era un tema territorial y no de soberanía.
Este último hecho fue modificado. Primero por las familias “poderosas” que iniciaron la República, con la idea de construir unos “próceres”. Luego está el tema de los militares, que desde 1968 construyeron una historia muy romántica para vender al mundo y usarla como carta de presentación en busca de apoyos para la negociación de un nuevo tratado sobre el Canal de Panamá.
Regresando a lo sucedido en 1821, la gesta de ese año se consolida posteriormente el 4 de diciembre con la firma del pacto de no agresión con las fuerzas realistas que seguían en el Istmo. El coronel José De Fábrega firmó como “jefe superior político y militar del Istmo independiente de Panamá”, y su contraparte fueron los capitanes españoles José de Villegas y Joaquín De Soroa. Por ninguna parte del documento aparece la firma de algún colombiano y queda clara la condición de Estado independiente.
Antes de ese hecho, y para dirigirme hacia la leyenda negra, debo resaltar que antes del pacto anterior y luego de la proclamación de Independencia de Panamá de España, el presidente de los Estados Unidos James Monroe estableció la doctrina de “América para los americanos”, dando por sentado que la independencia de países como Panamá estaba garantizada con proyectos como el de la Gran Colombia.
Panamá no fue anexada a la Gran Colombia hasta el 9 de febrero de 1822 e integrada como el octavo Departamento. La integración con Colombia duró del 24 de febrero de 1822 hasta el 3 de noviembre de 1903, con ya muy contadas separaciones intermedias.
Es importante resaltar que nuestra nación se unió a la Gran Colombia, no al país que ahora tenemos de vecino. La Gran Colombia era integrada por Virreinato de la Nueva Granada, Capitanía General de Venezuela, Presidencia de Quito y la Provincia Libre de Guayaquil. Esto era lo que hoy se conoce Colombia, Venezuela, Ecuador, Panamá, territorios de Perú, Brasil y Nicaragua.
Todos estos países, excepto nosotros, celebran como su día de independencia el fin de los lazos con España. ¿Por qué no celebramos nuestra separación de Estados Unidos el 31 de diciembre también? Hay mucho por resolver.