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¿Es violenta la sociedad panameña?

Por: Redacción 10/04/2014

Siga con atención los acontecimientos de nuestra política y escuchará gente alarmada por el nivel de violencia que piensan es el más alto que hayan conocido; o son jóvenes con poca vivencia, o tal vez veteranos que no desean acordarse de épocas pasadas porque fueron actores, en los años 50 o 60, cuando existían tropas de choque como: “varilleros de Cucho”, “pie de guerra”, o “boinas negras”, es decir, los partidos tenían métodos contundentes para conseguir votos, siendo la más cruel la era de los militares, que con su brazo político establecieron el narcoestado y organizaron los “Codepadis” y “Batallones de la dignidad”, todavía más convincentes, pues su lema era: “plata para los amigos, palo para los indecisos y plomo para los enemigos”. Hoy en día ese brazo político vocifera ser el que más democracia derrama. No sé.

En otro sector, por un resquicio que dejaron los partidos, se colaron algunos aventureros anacrónicos, predicadores como el religioso dominico Savonarola, que sin querer ensuciarse en el lodazal político, puesto que no participan en los enredos electorales para no incomodarse, están dando órdenes a los colectivos políticos. Es como que alguien vestido de blanco de pie a cabeza quiera caminar orondamente por la lama de la bahía y salir impoluto. He leído el manifiesto del Movimiento Nueva República, así como la participación de algunos de sus líderes ante los medios y lo interpreto como un llamado a la violencia de parte de personas que se llamaron pacíficas. Eso de levantarse a tiros suena a matón de barrio.

Asombroso cómo el ser humano puede transformarse como Hulk, el monstruo verde de las cómicas, a esto lo llaman doble personalidad o bipolar, cuando el odio los corroe, y lo apuntan contra un gobernante, empero, esto va más allá: estos señores se quedaron en los años de la Cruzada Civilista, de la cual piensan que fueron sus dirigentes y organizadores, sin darle crédito a los cientos de miles de panameños que aportaron el músculo, la fuerza y la inteligencia para jaquear a los militares y sus adláteres. Ellos tuvieron sus minutos de celebridad, les gustó y sacaron partido de ello. Desean volver a esa época y salir como grandes dirigentes, claro, no lo harían solos, sino con otros ilusos que también quedaron varados en la historia.

Característica del fascismo es vivir en las glorias del pasado, y no hablo del fascismo como lo hace el presidente de Venezuela, que no lo conoce y que, vale mencionarlo, es un fascista de izquierda, puesto que vive a la sombra de Simón Bolívar, el héroe mitológico de América y del héroe mitómano Hugo Chávez. Otra característica es desprecio a los partidos políticos que quisieran ver desaparecer; de allí nace el invento de la libre postulación para no participar en primarias.

Los candidatos de hoy son muchachos que emulan a los héroes de su panteón político, no obstante, parecen comediantes colombianos. Los que están en las primeras posiciones han mostrado lo que tienen:

Uno se asemeja a la extensión del metro de Los Andes a San Isidro, un poco más allá de lo que hay.

Otro, como Cantinflas, desdice lo que afirmaba en un principio: que él era el inventor del subsidio de 100 a los 70. Su vicepresidenta sentenció no creer en subsidios. Ahora tampoco él cree en subsidios, sino en protección a los ancianos. Eso se parece a un señor que tenía una hija que se llamaba Jesusa y no le gustaba el cariñoso aumentativo con que la llamaban y le cambió el nombre por el de Vagina, porque a su hija la llamarían Gina, más bonito, ¡qué le parece!

El tercero dice que hará una revolución en la educación y eso no da risa, puesto que la historia demuestra que las revoluciones destruyen y no construyen nada. Revoluciones fueron la francesa, la rusa, la cubana y la venezolana. Pregunto: ¿traerá maestros cubanos y venezolanos? Da escalofrío. La revolución permitida es la mental y cada cual la hace por sí mismo.

En el Foro Mundial celebrado no hace mucho en Panamá, un expositor afirmó que el país que no promueve el pensamiento crítico no avanza. En el debate presidencial en la Cámara de Comercio incluyen el tema de pensamiento crítico, que constituye la más poderosa herramienta para el manejo de situaciones difíciles mediante el uso de las virtudes: templanza, prudencia, fortaleza y justicia, necesarias para un buen gobernante.

¿Qué le depara el futuro a Panamá con cualquiera que gane?

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Viernes 7 de agosto de 2026