Escarmiento necesario
Como prueba de que no se deben aprovechar las posiciones de poder o influencia en un gobierno para hacer bellaquerías y lograr beneficios, y conocido como lo es plenamente que un tío del ex presidente Martín Torrijos compró por la irrisoria cantidad de US$ 14.800.00 un terreno que le costó menos de 05 centavos el metro cuadrado, el Ministerio de Economía y Finanzas debiera gestionar la declaratoria de nulidad de la respectiva transacción ilegítima y leonina en perjuicio del Estado y la cancelación de la inscripción de la escritura en el Registro Público.
Esa compra no contó con el refrendo de la Contraloría General de la República, cuyo simple sello se estampó en la escritura respectiva pero que no llegó a firmar el entonces contralor Alvin Weeden porque la rechazó, pero a pesar de ello, por error o sumisión, en el Registro Público se aceptó para su inscripción y se inscribió.
Ya es hora de dejar bien sentada la lección: Los aprovechados, ora por su posición en un gobierno o por su influencia durante el mismo, deberán comprender que lo mal habido hoy se derrumbará mañana. Y cuando llegue el momento de enfrentar a la justicia, que no se dejen arrastrar los implicados por la ira o la desesperación. Lanzar improperios contra quienes los investigan o tendrían que juzgarlos, no podría constituir mayor imprudencia.
