Escasez del agua ya es evidente
Hoy se celebra el Día Mundial del Agua, el cual fue adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Y este año, el tema de la celebración es “Agua y Desarrollo Sostenible”, y tiene por objeto sensibilizar en cuanto a que “el agua es un elemento esencial del desarrollo sostenible. Los recursos hídricos y la gama de servicios que prestan juegan un papel clave en la reducción de la pobreza, el crecimiento económico y la sostenibilidad ambiental. El agua propicia el bienestar de la población y el crecimiento inclusivo, y tiene un impacto positivo en la vida de miles de millones de personas”.
La fecha es propicia para recordar que mientras nosotros menospreciamos un bien tan fundamental para nuestra vida, muchas personas no tienen acceso a la cantidad de agua potable necesaria para su supervivencia.
En un mundo cuyas dos terceras partes están cubiertas por agua, puede parecer un contrasentido mencionar que el difícil acceso al agua potable es la causa de enfermedades y miseria para más de 1,500 millones de personas. Sin embargo, esta es la realidad. El agua apta para uso humano es una parte muy pequeña del total, y su escasez no se debe solo a las condiciones naturales, sino que tiene mucho que ver con el aumento de la población, el despilfarro y la contaminación.
Panamá no escapa a esta realidad. Y es que, muchos panameños no tienen acceso al agua con la regularidad que sus necesidades exigen. Y esto se evidencia por las quejas y protestas de algunas comunidades a las que no les llega el agua regularmente. No obstante, la mayoría de los panameños desperdician el vital líquido y asumen el derecho de botarla. Se ha comprobado que la mitad del agua que gastamos es utilizada de manera inútil.
La escasez de agua ya es preocupante, por lo que se estima que el crecimiento demográfico por sí solo llevará a que 17 países con una población proyectada de 2,100 millones, pasen dentro de los próximos 30 años a la categoría de países con escasez de agua. Hacia el año 2025, 48 países con más de 2,800 millones de habitantes, se verán afectados por el “estrés hídrico” o la escasez de agua. Sumado a la escasez está la contaminación por efectos de las aguas residuales que van a los ríos y otras fuentes de agua dulce.
Para algunos estudiosos, en el futuro las guerras no van a ser por petróleo, sino por agua. Estos pronósticos de una calamidad inminente nos deben llevar a todos a tomar conciencia del uso racional del agua potable.