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Espacios públicos

Por: Redacción 23/06/2014

La desaparición de los espacios públicos de recreación, gratuita y saludable, se han visto disminuidos sin darnos cuenta o más bien sin prestarle la debida atención e importancia a ello. Actualmente en la ciudad capital, para realizar alguna actividad entretenida cerca de tu vivienda o lugar de trabajo, se debe pagar sumas extraordinarias de dinero, que muchos no pueden llegar a costear, sencillamente con la finalidad de poder alquilar un local o las instalaciones de este para ejercitarse, jugar algún deporte o bien pasar un rato agradable y sano.

Dirán muchos que sí existen lugares públicos en los cuales niños o jóvenes pueden recrearse, pero ¿cuántos de estos tenemos realmente disponibles, públicos y accesibles, ¿acaso no existen gastos para llegar a estos lugares alejados? Ya no podemos discutir que el desarrollo inmobiliario, industrial o comercial destruye solamente nuestro medio ambiente al cortar árboles, destruir y desaparecer manglares o eliminar bosques, sino que nos encontramos ante una eliminación fantasma de otros elementos básicos para la formación del hombre.

La importancia de la conservación de estos espacios públicos y libres se está proyectando como algo secundario. Nace entonces el moderno pensamiento capitalista, si se encuentra libre el espacio, ¿por qué no utilizarlo para algo que es “necesario y puede generar recursos económicos”? Sí, es totalmente válido y necesario, nuestro país se encuentra con un desarrollo escalonado admirado por los ojos del mundo.

No obstante, debemos recapitular en que tenemos jóvenes que están en proceso de sobrepasar su crisis de formación de su personalidad, que se encuentran obligados a crecer en un ambiente carente de crear conciencia, a la vez desarrollar y practicar sus cualidades humanas de una manera natural, para formar personas con valores éticos y culturales fundamentales.

Es preocupante lo que serán las próximas generaciones y sobre las bases en las cuales se desarrollarán. Es tan sencillo como analizar estas dos frases: “ahí es donde podemos jugar a la pelota”, y “donde queda ese local, antes solíamos jugar a la pelota, allí conocí a mis mejores amigos”.

Soy una joven que ha vivido entre el modernismo, la tecnología y las convivencias humanas que me han ayudado a desarrollar mi personalidad, apreciando cada una de las cosas que podíamos hacer a solo 3 o 4 cuadras de casa, consciente de que sin estas vivencias palpables, accesibles y gratuitas, no conoceremos a personas anuentes de lo que es realmente importante para las relaciones en sociedad.

 

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Viernes 7 de agosto de 2026