Esperanza con François Hollande
Hoy la política francesa ha dado un “virage” muy importante, tras concluir la segunda vuelta presidencial en la que el socialista François Hollande se alzó con la victoria.
Hollande prometió realizar cambios sustanciales en materia económica y ello podría causarle fuertes roces con la líder alemana Ángela Merkel, quien conjuntamente con Nicolas Sarkozy han llevado en la región europea la bandera de reformas fiscales que eviten el resquebrajamiento de la Unión Europea, que ha pasado por graves crisis que aún no han sido superadas.
Hollande es consciente de que renegociar algunos compromisos con Alemania que den pie a los proyectos de crecimiento que él tiene para su país y Europa es uno de sus primeros retos al asumir la presidencia.
Además, tiene como meta dentro de la Unión Europea impulsar una “reorientación de la región hacia el empleo, el futuro y el crecimiento”.
La victoria de Hollande definitivamente que le proporcionará a Europa esperanza y un cambio de rumbo.
El presidente electo precisó que estos son los desafíos que le esperan: la recuperación económica, la reducción del déficit, “la preservación del modelo social”, “la igualdad entre nuestros territorios”, “la prioridad educativa”, “la transición ecológica” y “la reorientación de Europa por el empleo, por el crecimiento y por el futuro”.
Ante este panorama queda claro que la tarea será ardua, pero con el apoyo de los países vecinos que ven en Francia un apoyo y un equilibrio indispensable para continuar siendo insuperables en el mundo.
Los franceses tomaron su decisión en las urnas con la esperanza de un futuro mejor, y sobre todo que el país salga de los sobresaltos que han provocado ciertos desvíos que dejaron de lado las necesidades de la población, que ahora tendrá un respiro.
