Esperanza de mejor futuro
El corregimiento de Betania, ubicado en el área céntrica de la ciudad de Panamá –tal vez el ombligo de la ciudad- limita al Norte con el corregimiento de Ancón, al Sur con Bella Vista y Pueblo Nuevo, al Este con el distrito de San Miguelito y al Oeste con el corregimiento de Curundú. Versiones de historiadores señalan que el corregimiento surge en la década de los 40 cuando se inició la ampliación de la ciudad de Panamá hacia el área conocida como Vista Hermosa. El nombre de Betania fue dado mediante un plebiscito en el que participaron sus residentes. Mediante Acuerdo Municipal N.° 70 de 23 de junio de 1960, se crea el corregimiento. Han transcurrido 54 años desde su fundación y, sin duda alguna, sin temor a equivocarnos, podemos aseverar que mantiene su atractivo natural, ambiente apacible, áreas verdes, parques y hermosos paisajes.
En los pasajes bíblicos se menciona que “Jesús pasó la mayor parte de su vida en una aldea llamada Betania, ubicada a unos 3 km. de Jerusalén, en las laderas del Monte de los Olivos. Aquí encontraba refugio, descanso seguridad y paz”. Tal vez, los residentes en Betania aspiramos a la búsqueda de un lugar, como en los tiempos de Jesús, que ofrecería tranquilidad, sosiego y paz. En este sentido, los residentes hicieron un esfuerzo personal y familiar para construir o adquirir una propiedad, en algunos casos heredada de sus padres y abuelos. Betania se caracteriza porque la mayoría de la población pertenece a la tercera edad, adultos mayores o profesionales, tales como abogados, educadores, trabajadores en empresas privadas y otros.
No obstante, la comunidad aspira a un mejor futuro, se experimentan los problemas de delincuencia, transporte, falta de seguridad, basura, mosquitos, necesidad de apoyar a los adultos mayores y personas con capacidades especiales, desarrollo de un amplio programa cultural y deportivo, lucha contra las drogas, en fin, se requiere un amplio programa de desarrollo sociocomunitario eficaz que mejore las condiciones de vida de la población.
En las pasadas elecciones se escogió democráticamente como representante del corregimiento a Abdiel Sandoya Barsallo, a quien le he planteado en diversas ocasiones la necesidad de impulsar un programa a través de la Junta Comunal que les procure a los residentes una mejor forma de vida, digna y decorosa. Para estas tareas sin duda contará con la colaboración de los que anhelamos que Betania sea como aquel pasaje bíblico “un lugar de seguridad y paz”. Confiamos en que así sea.