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Espionaje

Por: Redacción 22/12/2013

REDACCION / PANAMA AMERICA

La ONU aprobó por unanimidad una declaración que condena el espionaje entre países y exhorta a los Estados miembros a respetar el derecho a la intimidad de las personas. Coincide la declaración con el informe de un juez federal norteamericano, que recomienda el establecimiento de limitaciones a la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) tanto a nivel local como internacional. El presidente ruso, Vladimir Putin, exjefe del principal servicio de espionaje de la URSS, manifestó que el espionaje es necesario para combatir el terrorismo, pero deben imponerse reglas claras para evitar desbordamientos.

Existe una delgada línea entre los servicios de inteligencia y el espionaje indiscriminado que practica la NSA, so pretexto de resguardar la seguridad contra el terrorismo y la delincuencia organizada. Bajo el traumático impacto del ataque a las Torres Gemelas, el gobierno de Bush dictó la ley patriótica. Las desmesuras de la ley se han puesto en evidencia con las revelaciones de Edward Snowden sobre la extensión del espionaje contra gobiernos que no pertenecen al circuito de organizaciones terroristas, poniendo en ascuas las relaciones diplomáticas con Estados desvinculados de actividades inamistosas.

Se forzaría la realidad si se negara que los países amigos o adversarios también cuentan con servicios de inteligencia para preservar la seguridad interna y externa. Las representaciones diplomáticas recolectan y procesan información de países, bordeando la frontera entre inteligencia y espionaje.

La Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría acumularon una casuística impresionante de espionaje entre los países del eje nazifascista –Alemania, Japón, Italia- y las democracias occidentales, acentuada por la rivalidad entre la Unión Soviética y Estados Unidos.

La insurgencia del terrorismo en diversos países planteó un nuevo encaramiento de los servicios de inteligencia mediante dispositivos que legalizaron intercepciones de correspondencia, escuchas telefónicas y otras formas de captar información lesiva a la seguridad.

El abuso electrónico viola los derechos civiles y transgrede las normas de las relaciones interestatales, que no deben fracturarse en nombre de conceptos de seguridad que buscan la preservación de unos Estados, pero que pueden lesionar la soberanía de otros. Corresponderá a las autoridades norteamericanas poner freno a la indiscriminada utilización de estos instrumentos en detrimento de naciones y personas.

El informe del juez federal probablemente llegará a la instancia del Supremo Tribunal para la evaluación de las estrategias de la NSA. Hay que tener en cuenta que una resolución de la ONU no va a ser acatada por las organizaciones terroristas que se valen ilícitamente de recursos materiales y humanos insospechados para perpetrar nuevos actos genocidas.

La ONU aprobó en 1948 que “nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia”, un principio recogido por las constituciones de muchos países. Sin embargo, regímenes autoritarios, organizaciones terroristas, sectas pseudorreligiosas transforman en papilla los derechos de vigencia universal. El quid del asunto no radica solo en firmar estos acuerdos, sino en ponerlos en práctica.

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Lunes 10 de agosto de 2026