default

Esta es para usted, Sr. alcalde electo

Por: Redacción 26/06/2014

La ciudad de Panamá ha tenido cualquier cantidad de burgomaestres que lo único que han logrado es ser mal recordados por los ciudadanos. La ciudad de Panamá tiene varias características que la hacen increíblemente hostil.

DIARIAMENTE, CIENTOS DE PEATONES DEBEN CRUZAR HASTA SEIS CARRILES CUALES TOREROS EN CORRIDA PARA, LUEGO DE SALVAR LA VIDA, TOMAR SU UNIDAD DE TRANSPORTE COLECTIVO.

La primera: es inhóspita para con el peatón. Es casi imposible caminar de un extremo a otro de una cuadra en línea recta. Y en los pocos espacios que quedan con características más o menos buenas para caminar, como por ejemplo en el corregimiento de Calidonia, están tomados por el comercio formal e informal, y dejan al peatón la calle. Cuando no es así, también están los postes de luz mal puestos, infraestructura vial inútiles como bases de semáforos abandonados, alcantarillas mal puestas o inexistentes, etc.

A esto, hay que sumarle la falta de pasos peatonales en las afueras de sendos centros comerciales ubicados en Vía Israel, Vía España y vía Ricardo J. Alfaro. Diariamente, cientos de peatones deben cruzar hasta seis carriles cuales toreros en corrida para, luego de salvar la vida, tomar su unidad de transporte colectivo. A estos se les unirá pronto un centro comercial en plena Calle 50. Es increíble que en una ciudad como esta, no se obligue a estos desarrolladores que tanto ganan, a construir por su cuenta estos pasos elevados y sí se les aprueben sus constantes ampliaciones.

La segunda: es la inexistencia de la debida señalización. Del tema se habla en todas partes. Incluso tengo entendido que la actual administración alcaldicia tiene un proyecto en ciernes. Pero de ahí a que algo real y palpable suceda, pues nada. Con la ventaja de que las nuevas barriadas ya están señalizadas, y corregimientos como San Felipe y San Francisco ya tienen algo avanzado, es increíble que un alcalde no pueda definir en su periodo de gobierno municipal una nomenclatura para calles, avenidas y edificios clara. Es la oda a la inutilidad y la ineficiencia. Debería haber una ley para funcionarios negligentes que les prohíban postularse a cargos públicos si no cumplen con un porcentaje de lo prometido en la campaña anterior.

Lo otro es la increíble contaminación visual. Dado el carácter fenicio de nosotros los panameños, queremos que todo el mundo compre solamente en nuestro negocio, así que si podemos poner letreros cada cinco pasos para que lo ubique, pues lo más seguro es que así será. Y lo peor es que esto es lo más sencillo de resolver. Incluso mucho más que el tema tan prometido de soterrar los cables de electricidad.

La queja del transeúnte más popular es la de la falta de estacionamiento. Usted al leer esto me dirá que el peatón no tiene nada que ver con los estacionamientos. Falso. Resulta que en nuestra ciudad hay una costumbre terrible de querer estacionarse frente al lugar al que vamos. Esto ha obligado a los comercios a contar con unos estacionamientos improvisados frente a sus locales, en lugares que atraviesan en el mejor de los casos o impiden directamente el uso de la servidumbre peatonal. Así, un peatón debe sortear cualquier cantidad de carros mientras transita por lo que supuestamente es la acera. Si un edificio no cuenta con el espacio necesario para tener un estacionamiento, no es el peatón el que debe pagar los platos rotos. Pero como eso es lo más fácil, pues es lo que se ha permitido.

ES INCREÍBLE QUE EN UNA CIUDAD COMO ESTA, NO SE OBLIGUE A ESTOS DESARROLLADORES QUE TANTO GANAN, A CONSTRUIR POR SU CUENTA ESTOS PASOS ELEVADOS Y SÍ SE LES APRUEBEN SUS CONSTANTES AMPLIACIONES.

Ya ni sé a quién le toca el tema de la basura. Pero algo sí tengo claro: un municipio no puede permitir el espectáculo diario que brinda nuestra ciudad con el tratamiento de la basura y la disposición que se hace de la misma antes de ser recogida. Verdaderos pequeños vertederos se acumulan en las aceras, lo que impide que los transeúntes puedan usar las pocas aceras existentes. Y esto sucede porque la forma como se recoge la basura ha sido diseñada por personas que no tienen idea del concepto frecuencia. Es increíble que se trate la recolección con la misma frecuencia en lugares donde el movimiento de desechos es mucho mayor que en otros lugares residenciales cercanos. No entiendo qué impide al Municipio trabajar en conjunto con las autoridades de Aseo, más allá que su propia desidia.

El nuevo alcalde debe evitar las voces grandilocuentes que le hablan de conceptos domingueros como reordenamiento y otros en los que la efectividad se pierde entre proyectos imposibles. Por favor inicie con las cosas sencillas que nos garanticen una mínima calidad de vida y que el ciudadano pueda ver y sentir como un hecho cumplido. Voluntad política le llaman.

Edición Impresa

Viernes 7 de agosto de 2026