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Está para quedarse

Por: Redacción 04/01/2015

Según la Fundación Walk Free, 35.8 millones de personas están sometidas a trabajo. “La esclavitud moderna contribuye a la producción de, por lo menos, 122 bienes de 58 países”, afirma el Índice Global de Esclavitud 2014. Un 61% de las personas esclavizadas están en India, China, Pakistán, Uzbekistán y Rusia, aunque los porcentajes más altos se dan en Mauritania, Uzbekistán, Haití, Qatar y la India, mientras que Irlanda e Islandia marcan los porcentajes más bajos entre los 167 países evaluados, “solo” tienen 300 y 100 personas en esclavitud moderna, respectivamente.

En Latinoamérica hay 1.2 millones de personas sometidas a trabajo forzado. Más de la mitad está en México, Haití y Brasil, aunque Haití, Surinam y Guyana son los que presentan los mayores porcentajes de esclavos. En México hay 266,900 personas esclavizadas, 77,300 en Argentina y 60,900 en Venezuela. Se incluye la trata de personas, la explotación, la prostitución y esclavitud sexual, la utilización de niños para trabajos forzosos, el uso de esclavos en granjas o plantaciones agrícolas, la servidumbre por deudas y la venta de esposas.

Según la ONG Walk Free, la esclavitud moderna se da “cuando una persona posee el control de otra, a la que priva de su libertad individual con la intención de sacar un beneficio”. ¿Habrá algún político por aquí? Aun si una persona no quiere pagar impuestos, porque no utiliza ninguno de los servicios del Estado, será forzada por el Gobierno por vía judicial y policial.

Lo que no es cierto y, además, es ilógico es la idea de que una “autoridad” deba ser coactiva -en base el monopolio de la violencia- para ser tal. Esta violencia es altamente destructiva y crea la marginalidad al empobrecer a la sociedad con “leyes” contra natura, como la prohibición a trabajar “en blanco” que impone la “ley del salario mínimo” a los que ganarían menos.

La fábula de los pactos “habilita”, por ejemplo, a los Gobiernos a “prohibir” la droga -cuando en las rutas mueren diez veces más personas y no se prohíbe el tránsito- lo que, en rigor, significa que solo pueden operar los que sobornan a los funcionarios. Por caso, en San Pedro Sula, Honduras, la ciudad más peligrosa del globo, luego de asesinar a un padre las maras narcos se “hacen cargo” de los hijos y le “dan” a la viuda -la obligan en rigor- el dinero para la alimentación y educación de los niños, hasta que tengan edad para incorporarse a los narcopandilleros.

En la medida en que se admitan “instituciones”, “gobiernos” o personas con derecho a imponerse coactivamente sobre otras, será imposible erradicar la esclavitud, porque allí se origina.

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Miércoles 5 de agosto de 2026