Estacionamientos y tránsito
No se pueden negar los esfuerzos que en materia vial hace la Autoridad de Tránsito, insuficientes a todas luces, pero hay aspectos en los que, si se aplicara la ley, producirían grandes beneficios para la comunidad. Los panameños hemos alcanzado en los últimos años importantes niveles de vida, lo que en materia de transporte ha significado contar en muchas familias con uno, dos, o más vehículos. Pero las medidas oficiales no han crecido a la par. Ni las calles son suficientes como para soportar el enorme tráfico que transita por ellas, ni las medidas tomadas ayudan a desahogar un problema que exaspera: los tranques. Pese a contar con algunas amplias avenidas, ante la avalancha de vehículos ellas lucen como estrechas callejuelas donde los conductores deben maniobrar lentamente. Cientos de autos estacionados junto a letreros de “prohibido estacionarse” hacen aflorar dos problemas: no se aplica la ley como debe ser, pero ¿y dónde se estacionan entonces? Varios candidatos propusieron la construcción de estacionamientos públicos, pero hasta hoy se trata de una falsa promesa de una solución que se requiere con urgencia notoria.
