Estado del agro en Panamá
No es necesario ir al interior del país para darnos cuenta del estado del agro, tan solo con ir al mercado de abastos, supermercados, se puede percibir la desaceleración en esta actividad. Se habla constantemente de un sector rezagado por diversas razones, como por ejemplo: desaceleración de la actividad, pérdida de dinamismo, importaciones en tiempos de cosecha, incremento de fenómenos climáticos, plagas más resistentes debido al uso excesivo de plaguicidas y enfermedades en los cultivos.
La crisis alcanza desde los productores, quienes cada vez que sale una cosecha ven cómo sus precios no son suficientes para cubrir los altos costos de producción, hasta los consumidores que por medio de los intermediarios vemos el incremento en los costos de los alimentos.
El panorama no es de ahora. Cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censo (Inec) indican que la participación del sector agropecuario en el PIB ha venido decreciendo pasando de un 25% en los años 70 a un 3% en la actualidad.
A pesar de esta realidad, las políticas de Estado no son muy alentadoras, el presupuesto para el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) en el año 2016 es de apenas $131 millones, de los cuales un 42% corresponde a funcionamiento y un 58% a inversiones.
Aunque Panamá ha desarrollado su economía basada en actividades del sector servicio, no podemos descartar el sector agropecuario como generador de empleo en el interior del país principalmente en las provincias y las comarcas, las cuales tienen un amplio potencial para propiciar un cambio significativo tanto en lo económico y social por medio de la mejora de la productividad y la diversificación.
Sin embargo, mientras nuestros gobiernos y gremios logran ponerse de acuerdo para lograr soluciones a largo plazo y realmente lograr beneficios, existen ventanas comerciales que pueden ser aprovechadas por las personas que estén dispuestas a llevar una finca de una manera más amigable con el ambiente y, por consiguiente, con el consumidor, como lo es la agricultura orgánica.
La agricultura orgánica es solo una pequeña rama de la actividad económica, pero está adquiriendo creciente importancia en el sector agrícola de algunos países, independientemente de su estado de desarrollo. En nuestro país es una alternativa para que la situación en el sector no se siga agravando y que de manera particular el pequeño productor que no tiene las mismas oportunidades pueda mantenerse en el campo al igual que sus futuras generaciones.
Estudiante de Maestría de la Universidad Interamericana de Panamá