Estado fallido
A pesar de ser polémico, ambiguo e impreciso, “Estado Fallido” es un término de reciente data utilizado en el marco del Derecho Internacional Público. Esto con el propósito de identificar a los Estados en los cuales supuestamente el gobierno central tiene poco o ningún control práctico sobre su territorio.
Pero ¿qué significa?, ¿cuándo se produce?, ¿cuáles son sus causas?, ¿cuáles podrían ser sus consecuencias?
El concepto “Estado Fallido” fue originalmente gestado por la organización “Fund for Peace”, que conjuntamente con la revista “Foreign Policy” elaboran anualmente y desde el 2006 un índice de evaluación. El índice consta de 12 indicadores con una calificación que va del 1 al 10, siendo uno (1) la mejor y diez (10) la peor. Se califican: “presiones demográficas - Movimientos masivos de refugiados y desplazados - Legado de grupos que buscan venganza o que se sienten perseguidos - Éxodo crónico de la población - Desigual desarrollo económico - Declinación económica severa - Criminalización o pérdida de legitimidad del Estado - Deterioro de los servicios públicos - Suspensión o aplicación arbitraria del Estado de derecho y violaciones de los derechos humanos - Aparato de seguridad que opera de manera independiente - Prominencia de elites - y la Intervención de otros Estados y/o actores políticos externos”. Así el Estado más cerca de los 120 puntos es el más próximo a ser un “Estado Fallido”.
A partir de estos indicadores se ordenan los 177 países objeto del estudio por “orden de vulnerabilidad a conflictos internos y deterioro social”. De acuerdo al último informe evacuado en 2009, Panamá ocupa el lugar 132 con un puntaje de 59.7, lo que nos hace estar al borde de los denominados Estados relativamente estables, pero extremadamente próximo a los considerados Estados en Peligro.
En la lista, Somalia (1/114.7) ocupa el primer lugar mientras Noruega (177/18.3) es el que menos condiciones presenta para tal estigmatización. En Latinoamérica Chile (155/37.5) y Uruguay (154/41.2) son los mejores evaluados.
Además de las implícitas consecuencias de hacer tránsito hacia un supuesto “Estado Fallido” (México – 98/75.4), el peligro más grave que enfrentan estos países, es el infame aprovechamiento que de esa pseudo condición pudieran hacer Naciones militarmente poderosas y con claros intereses extraterritoriales (principalmente económicos y de seguridad) como justificada razón de invasión e intervención sobre territorios declarados peligrosos e ingobernables.
Esta hipótesis (cuan utópica pueda parecer) me traslada al tratado de neutralidad entre Panamá y los Estados Unidos de América y las obligaciones y derechos resultantes del mismo; consolidando mi concepto de la imperiosa necesidad de nuestro país en reafirmar su condición de Neutralidad por sobre cualquier coyuntura.
La neutralidad, como razón inamovible, es una demostración de convicción y firmeza. (Interesados en el tema “Estados Fallidos” incursionar en www.fundforpeace.org)
*Administrador de Empresa, Profesor Universitario.
