Estados Unidos: polarización racial electoral
Una semana antes de los comicios de Estados Unidos (EE.
UU.), Edward Luce, editorialista del Finantial Times, escribió que estas son las elecciones más racialmente polarizadas que ha tenido la historia reciente de la megapotencia pues, mientras dos de cada tres trabajadores industriales blancos respaldan a su hermano de raza Mitt Romney, tres de cada cuatro latinos y nueve de cada diez negros secundan al primer moreno que haya liderado la Casa Blanca.
Esto puede acarrear muchas futuras consecuencias para la cohesión interna multirracial de la mayor economía y aparato militar del globo en un momento de crisis, recesión y ajustes.
EE.UU. ha sido una sociedad dominada por los blancos angloparlantes, pero cada vez el porcentaje demográfico de esa mayoría se ha ido reduciendo. Uno de cada tres norteamericanos no es parte de la mayoría de raíz europea. Los de origen hispano son un 16%, africano 13%, asiático y polinesio 5%, mixto 2% y nativo 1%.
El porcentaje de latinos aumentaría si se integrase a los más de 12 millones de indocumentados, la mayoría de ellos hispanoamericanos, pero en términos electorales se disminuye pues ellos solo constituyen un 7% al 8% de quienes votan. En unos comicios tan ajustados bastaría con que las minorías étnicas fueran 1/3 del padrón electoral (igual fuerza en la sociedad), y no menos de un cuarto (como ahora), para que Obama retuviese su cargo.
Sin embargo, el peso de la mayoría blanca es mayor en las urnas que en general y los republicanos buscan aprovechar ello y de los racistas que desconfían de Obama por su piel.
El problema es que Romney está perdiendo parte de la influencia que su partido antes tenía dentro de las minorías. Obama es apoyado por los asiático-americanos, cuyo mayor porcentaje dentro de los habitantes de un estado lo tienen en su natal Hawái (donde son casi un 40% de la población).
Hoy probablemente menos del 5% de los afroamericanos vote por Romney, cuya iglesia mormona hace un tercio de siglo (cuando él era obispo de esta) les segregaba, pese a que el Partido Republicano fundado por Abraham Lincoln fue el que lideró una guerra civil para abolir la esclavitud.
Dentro del electorado negro hay la sensación de que Romney, a diferencia de Bush, no colocará a ningún moreno en posiciones tan importantes como las que Bush les dio a Condoleezza Rice o a Colin Powell (un republicano que abiertamente apoya a Obama). Romney, que podría proclamarse como el primer hispano que postula a la Casa Blanca (su padre y abuelos son mexicanos), ha enajenado a los latinos demandando medidas contra inmigrantes y contra el 47% de los norteamericanos que recibe ayuda estatal.
Analista internacional.