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¿Estamos de duelo o no?


Recientemente el 9 de enero pasado se intentó recordar la gesta patriótica del 9 de enero del 64 en la que cayeron abatidos en la lucha por la soberanía algunos compatriotas y en su memoria, después de 68 años ,se declaró la fecha Día de Duelo Nacional.

También se declara Día de Duelo Nacional cuando fallece algún ilustre ciudadano que haya ocupado la Presidencia de la República. Aunque sea por poco tiempo. Asumo que debe existir ciertos requisitos para declarar Duelo Nacional en otras ocasiones. Todo esto es laudable a no ser por la manera como se vienen celebrando el duelo que ha venido a ser un día de playa.

Tal como se comentó con otro acto de duelo en la inhumación de los restos del ex presidente Arnulfo Arias Madrid, en la ciudad de Penonomé, Coclé, evento al que las personas que asistieron aprovecharon para tomarse un baño en el río Zaratí.

Para no seguir cayendo en esta dualidad ya aceptada debemos hacer algo. O estamos de duelo o no. Si estamos entonces actuemos de acuerdo si no, entonces que se declare el Día de asueto o de playa, lo cual es un contrasentido.

Lo que pasa es que el duelo no puede imponerse o estás apesadumbrado o sentido por el suceso sea porque le deben favores o existen lazos de parentesco real o coincidimos en que las personas que recordamos francamente lo merecen.

Curiosamente el Viernes Santo para los cristianos católicos es un día especial y las autoridades lo declaran Día de Duelo, entendiendo que no se puede vender en ese día licor ni tocar música inapropiada.

Sin embargo, en mi experiencia me contó un vendedor de licores que en los días santos vendía tanto más que en los carnavales, por lo visto han convertido el Duelo de Semana Santa para turistear, y para ingerir etílico, ya que lo que está prohibido es vender y nos preguntamos ¿dónde queda la seriedad mínima?

Si crees porque crees y si no crees, respeta las costumbres de los buenos creyentes. Imaginémonos, si estuvieramos en territorio musulmán y ellos celebraran sus fiestas religiosas, ¿cómo actuaríamos? Sin duda respetaríamos. El duelo es connatural al ser humano, es algo serio no para salir del paso.

Cuando asistimos a algún sepelio lo hacemos voluntariamente y con sinceridad no para que te vean y para curiosear quienes van. “To see and to be seen”. Eso no encaja bien con nuestra conciencia.

Duelo viene de doler y si vas a un duelo es porque te nace. Rescatemos el verdadero sentido del Duelo.

Sacerdote jesuita.