Estamos haciendo muy poco
D el 6 al 9 de septiembre se celebró la Semana de la Energía Sostenible que tenía como objetivo general difundir los avances tecnológicos para el logro de sistemas eléctricos inteligentes en la región, lograr una participación de energías renovables como la eólica y solar para fortalecer los procesos de integración regional.
Está muy bien que se promuevan eventos como este. Y es que todo lo que se haga en esta vía es positivo para el país. Lo que está mal es que utilicen estos eventos para vender una realidad distinta a la que vive el país porque en la práctica se está haciendo muy poco en cuanto a establecer una política nacional para el uso racional y eficiente de la energía.
El ingeniero Víctor Urrutia, encargado de la Secretaría de Energía, en la inauguración del evento señaló: "Esperamos que la Semana de la Eficiencia Energética nos permita abordar más a fondo los retos que enfrentamos y se convierta en un espacio de discusión del sector energético en la región latinoamericana y del Caribe". Sin embargo, en la práctica, la Ley 69 de 12 de octubre de 2012, que establece los lineamientos generales de la política nacional para el uso racional y eficiente de la energía es letra muerta.
Esta norma establece que la eficiencia energética se puede definir como la reducción del consumo de energía manteniendo los mismos servicios energéticos, sin disminuir nuestro confort y calidad de vida, protegiendo el ambiente y asegurando el abastecimiento. Fomentando la competitividad de la economía nacional, facilitando la adopción de políticas, promoviendo líneas de financiamiento, desarrollando y promoviendo el uso de productos economizadores de energía, promoviendo técnicas y tecnologías nuevas y eficientes en el consumo energético y prácticas eficientes en el proceso productivo y en el uso de equipos consumidores de energía que resulten económicamente factibles.
La norma establece que el programa de ahorro energético deberá tomar en cuenta la educación, por lo que el Meduca, en coordinación con la Secretaría Nacional de Energía, el Ministerio de Ambiente y las universidades, incluirá en la enseñanza los temas sobre uso racional y eficiente de la energía. Además, promoverá la orientación en prácticas y técnicas relacionadas con el uso racional y eficiente de la energía.
Salvo que alguien me demuestre lo contrario, no se está haciendo nada en el cumplimiento del programa de ahorro energético en el aspecto educativo. Y la pregunta obligada es: ¿cómo pretenden las autoridades que tengamos ciudadanos concienciados, sensibilizados y capacitados si no los educamos? Al final, lo establecido en la ley cae en saco roto si no se desarrollan programas de educación ambiental formal e informal de manera continua.
Presidente de la Fundación Guardianes del Ambiente