default

Estándares para un manejo ambiental sostenible

Por: Redacción 19/06/2014

La autora es doctora en Bioquímica, funcionaria de Anam y auditora interna.

Los temas ambientales adquieren cada vez mayor importancia como un factor vinculado a la productividad de los países y que inciden de manera directa en el comercio internacional. Por otro lado, es innegable la contribución de la industria manufacturera, la generación termoeléctrica, el sector de la construcción y el sector transporte a la contaminación ambiental a través de sus emisiones al aire, suelo y aguas.

En Panamá, como país netamente de servicios y con una política abierta a la inversión extranjera se presenta la situación que obliga a regular eficazmente a las empresas que se establecen y generan residuos en sus procesos productivos. Una de las bondades de la estandarización es precisamente que el sector empresarial se ve obligado a mejorar su desempeño ambiental de manera sostenible para aumentar su competitividad en el extranjero al respetar la normativa nacional existente.

Estandarizar o normalizar en su expresión más simple significa homologar y armonizar un procedimiento de uso común o repetido, de forma que se logre garantizar un nivel de calidad.

Los entes de normalización existen en cada país. En el caso local, operan la Dirección General de Normas y Tecnología Industrial (DGNTI) y la Comisión Panameña de Normas Industriales y Técnicas (Copanit) que se han encargado de adoptar y revisar normas y reglamentos técnicos, que regulan actividades industriales y domésticas para indicar límites máximos permisibles a contaminantes, que disminuyen la afectación de la salud humana y el deterioro ambiental.

Según la ISO (International Organization for Standarization) “la normalización es la actividad que tiene por objeto establecer, ante problemas reales o potenciales, disposiciones destinadas a usos comunes y repetidos, con el fin de obtener un nivel de ordenamiento óptimo en un contexto dado, que puede ser tecnológico, político o económico”.

La familia de las normas ISO 14000 se compone de una serie de estándares elaborados con el propósito de proteger el ambiente, que pueden ser utilizados de manera voluntaria como herramientas por los gobiernos, la industria y los consumidores. Entre ellas se pueden mencionar los Sistemas de Gestión Ambiental, Evaluación del Desempeño Ambiental, evaluación del ciclo de vida de productos y su huella hídrica, gestión de gases de efecto invernadero, entre otras.

El beneficio para la empresa es claro: el costo de reparación del daño ambiental disminuye; la empresa mejora su eficiencia y reduce los impactos ambientales negativos.

El beneficio para el país y a nivel global consiste en la contribución decidida a la reducción de emisiones con la implementación de medidas ambientalmente responsables y, por ende, la contribución a la mitigación de los pronósticos y proyecciones relacionadas con el inminente fenómeno del cambio climático.

La Ley 41 de 1998 o Ley General de Ambiente establece entre sus instrumentos de gestión ambiental, la obligatoriedad de los Estudios de Impacto Ambiental que a su vez exigen la elaboración de los Planes de Manejo Ambiental (PMA) a las empresas.

Esto guarda una relación directa con los requisitos de la norma ISO 14001 que exige crear un PMA que incluya objetivos y metas ambientales, políticas y procedimientos para su logro; define responsabilidades, capacita al personal, documenta y mantiene un sistema de control interno para cambios y mejoras realizadas.

De allí que apoyar la implementación de la ISO 14001 a escala empresarial y gubernamental se convierte en medio para un fin común: la protección del ambiente.

La plenaria del Comité Técnico 207, encargado de la revisión de los estándares para sistemas de gestión ambiental, se realizó por primera vez en Panamá del 26 al 30 de mayo. Esta reunión marcó un hito para la gestión ambiental y el desarrollo sostenible del país. También por primera vez participaron representantes del sector gubernamental y ambiental en las sesiones de trabajo.

Una vez adoptada y reconocida como tal, la ISO 14001 representará una herramienta poderosa para facilitar el intercambio internacional de bienes y servicios de una manera ambientalmente sostenible y ejercerá sin duda un efecto sinérgico sobre la reglamentación existente, aplicada a diferentes procesos de evaluación, seguimiento y control de las emisiones.

Edición Impresa

Viernes 7 de agosto de 2026