default

Estrategias para la prevención del cáncer


Hasta el 40% de las muertes por cáncer se podrían prevenir.
Se conocen los principales factores de riesgo relacionados con los tipos más frecuentes, y la mayoría de estos podrían ser eliminados de nuestro entorno si se tomasen las medidas adecuadas para ello.

Entre los factores de riesgo de cáncer modificables cabría destacar el tabaquismo, que es responsable anualmente de la muerte de un millón y medio de personas.

En segundo lugar se situaría el consumo nocivo de alcohol, responsable de casi 400 mil muertes anuales, seguido de cerca por la obesidad y la inactividad física (275 mil), la exposición a carcinógenos en el entorno laboral (152 mil), la infección por virus del papiloma humano (235 mil) o de la hepatitis (casi 240 mil) y la contaminación ambiental (responsable de casi el 5% del total de muertes).

El cáncer comparte factores de riesgo con otras enfermedades crónicas como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares. Por eso, las campañas de prevención se integran plenamente en la promoción de los estilos de vida saludables. La implantación de un plan de prevención de cáncer tiene tres etapas: conocer el punto de partida, determinar las metas que se pretende alcanzar, y elegir las estrategias que se van a llevar a cabo para materializar nuestra planificación. El primer paso para avanzar en la prevención es saber de dónde se parte. En segundo lugar, es preciso determinar una meta realista a la que acercarse.

Por último, es necesario planificar la ruta que nos acerque a la meta. Existen en este punto dos tipos de estrategias: aquellas que se centran en la persona expuesta expuesto al factor de riesgo, para protegerlo del mismo y reducir su exposición al carcinógeno (una campaña de deshabituación del tabaco para fumadores), y las que se destinan a toda la población, intentando reducir la exposición general al elemento de riesgo (como prohibir fumar en lugares públicos). El segundo tipo de estrategias tiene más efectividad a la hora de prevenir casos en un área determinada, puesto que un conjunto grande de personas expuestas a un riesgo pequeño pueden generar muchos más casos de cáncer que un grupo pequeño de personas expuestas a un riesgo elevado.

Cada uno de nosotros puede hacer mucho para disminuir su riesgo de padecer cáncer. Evitar el consumo de tabaco, moderar el consumo de alcohol, hacer ejercicio físico moderado, adoptar una alimentación equilibrada, rica en frutas y verduras, o disminuir la exposición excesiva al sol. ccs@solidarios.org.es

Médico.