Etanol a la vista II
La venta de gasolina con etanol llega a Panamá con retraso y con problemas de coordinación. Las gasolineras seleccionadas para la venta, desde el domingo pasado, no atendieron a los usuarios, según lo previó la Secretaría Nacional de Energía. Corresponde a la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) investigar qué ocurrió. Verificar si se presentó la tradicional descoordinación o si existe algún propósito de entorpecer la distribución del combustible mezclado.
No hay duda de que existe una visible resistencia al cambio. Se teme que el etanol ocasione desperfectos al motor. Otras personas se aferran a una especie de conservatismo atávico y se oponen a las innovaciones. Las empresas distribuidoras de carros han tratado de disipar la desconfianza. Países de reconocido pragmatismo usan etanol desde hace años sin los tropiezos que aquí se imaginan.
Una intensa campaña de divulgación con pruebas en países vecinos como Colombia no sabemos los efectos que produciría en sentido positivo, cuando se oyen reclamos que dan como hecho lo que en el peor de los casos está en proceso de experimentación.
Pero Panamá no puede estancarse en la innovación energética por el prurito de desconfianza de algunos sectores de transportistas o por temores prematuros. Debemos acostumbrarnos a ver las cosas en su contexto. Y es un hecho irrefutable que el bolsillo de los panameños es afectado por las variaciones constantes del precio del combustible que repercuten, sobre todo, en el costo de vida.
Somos importadores netos del combustible que se extrae, refina y cotiza en otras latitudes. No podemos liberarnos totalmente de esa dependencia, pero debemos hacer lo humanamente posible para reducir la dependencia, que representa fuga de millones de dólares.
El etanol representa un primer paso en la búsqueda de soluciones energéticas integrales, como se está haciendo con las fuentes eólicas instaladas en Coclé para no atarnos solamente a la energía hidroeléctrica, que presenta problemas de origen climatológico. Si el aditivo abre alternativas beneficiosas en el campo agrícola y la mano de obra rural, debemos darle un voto de confianza.
Debemos cooperar mancomunadamente empresa privada y autoridades en un esfuerzo para cerrar la brecha que inicialmente se presenta.
Las empresas locales y foráneas a cargo de distribución y venta de combustible deben continuar prestando el servicio acostumbrado. Si se presentaran inconvenientes en vehículos nuevos se recomienda acudir a las casas distribuidoras para recibir orientación.
En el menor tiempo posible debe expenderse gasolina con etanol en las rutas y centros poblados del interior del país. Hay que evitar que se presenten problemas a quienes viajan desde la capital con gasolina mezclada con etanol, pues para retornar a la urbe, adquieren solo gasolina y esto puede traerles contratiempos en sus automóviles.
La suma de coordinación y manejo adecuado de la situación permitirá superar obstáculos transitorios.