Europa, en ascuas
La victoria electoral de la coalición izquierdista Syriza de Grecia y la manifestación del grupo español “Podemos”, con asistencia de cien mil personas, se interpretan en círculos de analistas políticos internacionales como una posible puerta abierta a regímenes populistas análogos a la Venezuela de Chávez y Maduro. Mientras los giros a la izquierda populista pueden ser anuncios de un futuro europeo presuntamente catastrófico, Italia tiene dificultades cada vez que tiene que armar un gobierno, Alemania cogobierna con el socialismo y Francia ha logrado un alivio a la impopularidad del gobierno de François Hollande por sus reacciones enérgicas contra el terrorismo.
El primer ministro griego Alexis Tsipras encabeza la coalición de comunistas y nacionalistas de extrema derecha que, en poco tiempo, ha puesto en evidencia su resistencia a las organizaciones europeas. El Gobierno griego se niega a negociar la grave crisis financiera con el grupo de la Unión Europea, encabezado por el ministro de hacienda holandés, que propone reducciones burocráticas y racionalización del gasto público. Contrario a esto, ha aumentado el aparato administrativo, incrementa subsidios, paraliza privatizaciones de empresas públicas ineficientes.
Su modelo de gobierno es análogo al chavismo que ha arruinado a Venezuela. Por otro lado, redobla aproximaciones con el gobierno de Vladimir Putin, con la compra de armamento ruso y oponiéndose a las sanciones económicas acordadas por la Unión Europea.
La masiva concentración de fuerzas de “Podemos” en Madrid excita hipótesis de una regresión a los más peligrosos capítulos históricos de la España republicana de los treinta.
El profesor universitario Pablo Iglesias desarrolla un discurso antisistema que prende adhesiones en una España deteriorada por los casos de corrupción atribuidos al dualismo gobernante PP- PSOE. Alineado con el catastrofismo chavista, aprovecha la crisis para autocalificarse como el salvador con la aplicación de recetas fracasadas en otras naciones.
No advierten los griegos de Syriza que, sin la ayuda financiera europea, acabarán hundiéndose más que los otros gobiernos que llevaron el estado beneficencia al paroxismo.
El caldo de cultivo español por desempleo, corrupción política, pérdida de confianza en la rotación de derechistas y socialistas moderados es la leña que pone en ascuas a la Península Ibérica. El profesor Iglesias acrecienta el fervor de sectores sociales deprimidos que desconocen la debacle que azota América Latina en los últimos días de la Pompeya venezolana.
Unas naciones por los desastrosos resultados del chavismo; otros por casos enigmáticos de fiscales que pierden la vida cuando preparaban delicadas denuncias políticas; y otros por el desencadenamiento de persecuciones políticas contra los opositores.
Europa está en ascuas. América Latina sufre el flagelo de los políticos que en Venezuela, Argentina, Ecuador, Nicaragua y Panamá destruyen los derechos humanos con perseguidos políticos. Pero la democracia se reinventa y genera anticuerpos.