Evite la cólera
La cólera no es otra cosa que la explosión de un cúmulo de irritaciones usualmente menores, insignificantes en sí mismas, que al sumarse se convierten en algo gigantesco. Pero el valor de la familia, la convivencia humana, la amistad, el amor y la paz están por encima de cualquiera de aquellas causas por la que usted generalmente se enoja. No vale la pena encolerizarse y perder la cabeza por nada. Hay que evitar la ira y la cólera, esos arrebatos emocionales tan dañinos que causan tanto mal en sus hijos, su cónyuge, sus familiares y amigos.
¿Cuáles son las causas que más le provocan irritación? Haga una lista de ellas y analícelas una por una. Puede ser que los niños dejen todo desordenado, que su esposo no se coma la cena que con tanto esmero le preparó, que no reconozcan todo lo bueno que usted hace, que a menudo olvide dónde deja sus pertenencias y por ende no sepa dónde encontrarlas, que otros le griten o le hablen de mala manera, etc.
Cuando le ataque la ira y la cólera, cálmese usted mismo repitiendo varias veces en voz baja: “Esto no conduce a nada, olvídalo”. “¿Para qué enfadarme y explotar de esa manera?”. “No vale la pena agitarme tanto por una tontería como esa”. En vez de intentar la eliminación total de la cólera, elimine cada uno de los elementos que alimentan su ira. También puede contar hasta diez y respirar hondo cuando siente que se está enojando.
Pero ¿por qué en vez de contar hasta diez, no cuenta hasta once? Así: pronuncie diez veces las once primeras palabras de la oración del Padre Nuestro. “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre…” Repita diez veces este fragmento del Padre Nuestro y antes de que termine, verá que la ira se habrá batido en retirada. La ira va desapareciendo, porque se produce una resistencia de su razón y su mente ante el posible enojo. Al mismo tiempo que aprovecha una excelente técnica psicológica, está orando y entrando en comunicación con Jesucristo. Estas once palabras maravillosas, repetidas diez veces, harán maravillas la próxima vez que usted sienta que va a explotar en ira y cólera.
Para evitar la cólera pida al Señor Jesucristo que, del mismo modo en que es capaz de cambiar las inclinaciones y vicios de cualquier persona y de dar fuerzas para vencer los malos deseos, le dé fortaleza para vencer sus pecados emocionales, que transforme sus nervios y mal genio, que ponga su temperamento bajo su control divino para que su paz se derrame sobre su sistema nervioso y su alma. Repita esto en oración varias veces al día con mucha fe y conseguirá cosas realmente maravillosas. Usted puede ser una persona nueva, porque todo es posible con la ayuda de Dios. Recuerde que con Él, usted es ¡Invencible!