¿Existe mala fe?
El banquero Moisés Cohen aclaró en CNN las normas legales panameñas sobre movimientos de dinero basados en un régimen de transparencia contrario a intentos de usar el Centro Bancario Internacional en forma ilícita. Oportunidad inestimable para conjurar la ignorancia de las reglas bancarias de Panamá contra lavado de dinero, financiamiento de organizaciones terroristas, transferencia de fondos públicos extranjeros a cuentas privadas abiertas en bancos nacionales o foráneos radicados en nuestro país.
Ante la reiteración de malos entendidos, las embajadas de Panamá en el exterior deben divulgar en forma sistemática todo cuanto se ha hecho en el campo legal para desterrar los epítetos que pretenden estigmatizarnos, por ignorancia o mala fe, como centro de dinero sucio y paraíso fiscal. Para proteger la imagen internacional de Panamá resulta estratégico que diplomáticos panameños suministren a los medios de comunicación, por ejemplo, el texto de la Ley N.° 42 de 2000 que establece las medidas nacionales para la prevención del delito de blanqueo de capitales que están vigentes para bancos, empresas fiduciarias, casas de cambio o de remesas de moneda a través de personas naturales y jurídicas, cooperativas de ahorro y préstamo, bolsas de valores, corredores de valores y administrativos.
Dicha ley exige identificar a sus clientes mediante referencia y certificaciones que evidencien la vigencia de las sociedades. Asimismo, como se sabe, los clientes deben rendir declaraciones ante la Unidad de Análisis Financiero ya sea por depósitos de dinero o retiro de fondos superiores a diez mil dólares.
Estas obligaciones son reglas básicas del movimiento financiero que son harto conocidas en el país, pero no en el extranjero. La Superintendencia de Bancos vigila estrechamente la implementación de las reglas recomendadas por el Grupo de Acción Financiera en la lucha contra el lavado de dinero. Mediante una regulación constante con estándares internacionales y una supervisión efectiva protege la imagen del Centro Bancario.
En cuanto a la evasión fiscal se han suscrito convenios de intercambio de información para evitar la doble tributación y el uso de la comunidad financiera para incumplir reglas impositivas de otros países, adecuándonos a las reglas de la Organización de la Cooperación y Desarrollo Económico. Sobre el combate contra el narcotráfico hemos suscrito convenios para impedir el desvío de productos químicos esenciales hacia la elaboración de estupefacientes y sustancias sicotrópicas con EE.UU., Reino Unido, Centro y Suramérica.
A pesar de las leyes, tratados, convenios que se han implementado y la revisión de las normas sobre sociedades anónimas y acciones al portador, no cesan las campañas para incluirnos como paraíso fiscal, en el intento fallido de aminorar y hasta bloquear movimientos de dinero en el Centro Bancario. Se comprende que la globalización de la economía como consecuencia de la evolución de los mercados financieros constituye tentación permanente de las acciones del crimen organizado para presentar falsas fachadas propicias al lavado de dinero. Panamá está preparada para salir al paso de esas malévolas intenciones.