Expectativas
Vivimos de expectativas. Esperanza de realizar o conseguir algo. Posibilidad razonable de que algo suceda. Posibilidad de conseguir con derecho una herencia, un empleo, o de recuperar la salud. Por supuesto que existen verdaderas expectativas y falsas expectativas.
No hay que tomar a juego las expectativas o crear falsas expectativas porque lo que se consigue es frustración y todo lo que acarrea consigo la gente frustrada que pierde la fe, la esperanza, todo. Y hablo de la fe básica para la convivencia.
Cuando oímos quejarse a la gente de que no se han cumplido tas promesas presidenciales, nos decimos que era obvio que nos dejamos llevar por falsas expectativas. Hay algunas que se han cumplido sí, pero no esperemos se cumplan todas. EI consejo evangélico funciona aquí de que hay que ser "astutos como serpientes y sencillos como palomas".
Y a propósito del tema, escuché que en el ingenioso afán de rescate de los 33 ciudadanos chilenos que están a x metros de profundidad en una mina, que en una comunicación los afectados hablaron y lógicamente, de no crearles falsas expectativas en el escabroso y arriesgado esfuerzo por rescatarlos. Y pasa por mi imaginación y consideración, a distancia, de cómo será esa situación sin claustrofobia por tanto tiempo. Lo digno de admirar es el genio de sus paisanos en intentar en menos tiempo que el pronosticado de ejecutar sus fabulosos planes. Imaginémonos cuando quedamos atrapados por minutos en un ascensor. ¡Qué gritos, qué angustias! Recurrimos al poder divino unidos todos pidiendo por el éxito de tal empeño. AI mismo tiempo que pensamos que haríamos nosotros en una situación similar.
EI domingo 29 de agosto el Papa Benedicto XVI mostró "su particular afecto a los mineros que se encuentran atrapados en el yacimiento de San José, en la región de Atacama. A ellos y a sus familiares les encomiendo a la intercesión de San Lorenzo, asegurándoles mi cercanía espiritual y mis continuas oraciones, para que mantengan la serenidad en la espera de una feliz conclusión de los trabajos que se están llevando a cabo para su rescate".
Con este saludo quiso el Papa mostrarse cercano a los 33 mineros atrapados desde el 5 de agosto en la mina de San José, en el norte de Chile, a casi 700 metros de profundidad. Los mineros, a quienes se dio en principio por muertos, permanecieron 17 días atrapados e incomunicados hasta que fueron descubiertos con vida por los equipos de rescate , gracias a una sonda. Por el momento se les han proporcionado víveres y sistemas de comunicación para que puedan contactar con al exterior. Actualmente, según noticias, ya han comenzado las tareas de rescate que podrían durar entre tres y cuatro meses.
Lo que deseamos es pues que ojalá las dificultades que surgieron con el movimiento de tierra, no acaben con las fundadas expectativas de éxito.
