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Falta de seriedad


REDACCION / PANAMA AMERICA

El movimiento indígena liderado por la cacica Silvia Carrera ha quedado muy mal con todo el escándalo que provocó la donación de un lujoso automóvil por parte del polémico empresario Ithiel Roberto Eisenmann.

Aunque utilice el término de donación para justificar la compra en efectivo de este vehículo todoterreno surgen dudas razonables sobre las verdaderas intenciones de este caso.

Otros dirigentes indígenas que no comparten las decisiones ni el estilo de Carrera salieron ayer a criticar esta donación porque desvirtúa por completo el espíritu de las protestas y las reclamaciones del pueblo de la comarca.

Si la donación es para el pueblo indígena, ¿por qué se hizo el cheque y se registró el automóvil a nombre del hijo de la cacica Carrera? Esta pregunta es clave en todo este escándalo.

El movimiento indígena liderado por Carrera ha sido protagonista de fuertes protestas que han afectado de la estabilidad económica del país.

Solo basta con recordar los cierres de calles en San Félix, donde cientos de personas quedaron atrapadas por horas, privadas de su libre derecho de circulación y bajo condiciones extremas.

Ni hablar de otras manifestaciones violentas que se gestaron desde la dirección de Carrera.

¿Hasta dónde es el compromiso de Carrera con el donante y por qué su pueblo ignoraba esa donación? Es la interrogante que surge ahora por parte de algunos indígenas.

Es curioso que en los últimos días los beneficiarios de esta donación volvieran a hablar de protestas y alianzas con el frente de Colón.

Carrera debería ser más clara en sus planteamientos y admitir que recibir estos aportes lujosos tiene implicaciones en la credibilidad de sus decisiones.

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Lunes 17 de agosto de 2026