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Falta de sueros


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La mordedura de serpiente venenosa sufrida por el ministro Oscar Osorio pone sobre el tapete la estadística nacional de las víctimas: Panamá tiene la tasa más elevada de personas afectadas por ataques de reptiles de América Latina, con el agravante de no contar con las dosis suficientes de suero antiofídico en Veraguas, Coclé, Panamá Oeste, Panamá Metro. La comarca Ngäbe-Buglé registra el número más alto de fallecimientos, según el Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud. De las 130 especies clasificadas en Panamá, 25 son venenosas. De estas, la más peligrosa es la Bothrops asper, popularmente denominada X o terciopelo, precisamente la que mordió en la mano a Osorio cuando arreglaba sembríos en su finca privada en El Copé de Coclé.

Afortunadamente el ministro recibió oportunamente dosis de suero antiofídico y fue transportado en helicóptero a una clínica privada de la capital, mostrándose estable en la recuperación de las hemorragias internas que provoca la mordedura de este tipo de reptiles. La tasa de mortalidad no registra todos los casos de mordeduras de serpientes venenosas que se producen en regiones de difícil acceso del interior, donde los centros de salud no cuentan con los médicos especialistas que requieren las poblaciones rurales en las que abundan las víboras ocultas en la maleza.

También en Panamá Metro hay ejemplares de víboras de mordedura letal, debido a que las atraen los roedores alimentados por los desperdicios arrojados a la orilla de los ríos que atraviesan la ciudad. Las acumulaciones de basura son caldo de cultivo de roedores, reptiles, moscas, cucarachas, etc., fomentadores de amenazas a la salud, provocadas por vecinos irresponsables y la demora de la recolección del detritus doméstico.

Brasil, Colombia en Sudamérica, y Costa Rica en Centroamérica, cuentan con serpentarios que permiten la fabricación de sueros antiofídicos, obtenidos en laboratorios inyectando pequeñas dosis de veneno de serpientes en caballos, conejos, ovejas o cabras. En ese proceso los expertos aprovechan la sangre de la respuesta inmunológica de los animales inyectados para poder elaborar, tanto sueros antiofídicos monovalentes como sueros polivalentes. Los reptiles venenosos de nuestras regiones requieren sueros monovalentes, es decir, un suero específico para cada especie, por lo cual resulta indispensable llevar la serpiente de la mordedura a los médicos para escoger el suero.

Todos estos procedimientos científicos deben formar parte de una política antiofídica de aplicación regional y nacional, para divulgar los elementos de la prevención de mordeduras y el tratamiento adecuado. La serpiente X suele acechar en medio de plantas y arbustos de pequeña dimensión y en zonas urbanas congestionadas de basura. Es necesario construir serpentarios en los que personal experto en la riesgosa labor tenga a su disposición las especies que puedan proveer las dosis de venenos para la elaboración de sueros. Costa Rica tiene amplia experiencia y podría asesorarnos. El Instituto Butantan de Brasil, donde se desarrollaron los primeros sueros monovalentes y polivalentes, es una importante fuente aprovechable de conocimiento, y por ende, de asesoramiento para proteger a la población campesina.

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Viernes 14 de agosto de 2026