A favor del campo
Con la visión estratégica de repotenciar la producción agropecuaria, el presidente de la República, Ricardo Martinelli, sancionó seis leyes en un acto en el que estuvieron presentes agricultores y ganaderos de las provincias de Herrera, Los Santos, Veraguas y Coclé. Las leyes aprobadas en el corazón de la producción agropecuaria nacional constituyen un estímulo importante para un sector clave en el desarrollo económico por su incidencia en el abastecimiento alimenticio y la mano de obra rural. Se trata de la Ley 342 sobre trazabilidad agropecuaria; la Ley 677, que promueve las exportaciones de productos agrícolas locales; la Ley 674, que modifica la anterior Ley 24, que creó un fondo especial de créditos de contingencia que extienda los plazos de amortización por un periodo de veinte años a los productores que sufrieron las adversidades de las condiciones climáticas; la Ley 675, modificatoria de la Ley 4 del Feci, que reforzará el apoyo económico al sector, con ingresos de 40 a 50 millones; la Ley 670, que establece el sistema de producción de granos, y la Ley 681, que eleva las sanciones a los ladrones de ganado.
El Gobierno tiene en la cartera otros proyectos de ley y programas de cooperación como el reforzamiento de la repoblación ganadera. Otra ayuda importante que implementará el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida), por sugerencia del presidente Martinelli, tiene capital importancia para la aplicación de subsidios gubernamentales a la importación de fertilizantes e insumos que se utilizan en la producción de arroz, maíz y otros rubros agropecuarios. El alza constante de los fertilizantes, sujetos a las oscilaciones del mercado petrolífero internacional, gravita la compleja estructura de la canasta básica. Todas las leyes sancionadas, más las que se analizan para su aprobación a través del Mida, representan el interés gubernamental para apoyar a este sector que ha estado desamparado por las administraciones anteriores. La creación de la Cadena de Frío concurre, asimismo, al mismo fin de propiciar que la producción agropecuaria pueda colocar productos frescos en la mesa de los consumidores y, sobre todo, que se reduzca la red de comercialización.
El presidente Martinelli también anunció que los estímulos económicos aprobados permitirán la concreción de programas de extensión agrícola, como los incentivos a la producción de la caña de azúcar, consistente en que el Gobierno aportará el 50% de la inversión a los productores que siembren hasta cincuenta hectáreas. El proyecto Mida-Pro Rural ayudará a alrededor de cinco mil productores de ñame, leche, café, maíz y artesanías. Los productores que se congregaron en el gimnasio de Las Tablas para conocer el paquete de estímulos saben lo que representa para el rescate del sector agropecuario, golpeado por la inflación de fertilizantes e insumos, por inundaciones y sequías, y por el estancamiento de los niveles productivos.
No se podía dejar al sector agropecuario al garete, cuando afronta desafíos para su subsistencia en los competitivos tratados de libre comercio. Agricultores y ganaderos tienen una tradición de lucha contra inclemencias de todo tipo. Pero no se les puede dejar solos en la batalla. Requieren el decidido apoyo del Estado para cumplir la obligación de llenar las necesidades alimenticias de los consumidores. Esto es lo que ha hecho el gobierno de Ricardo Martinelli.