¡Feliz Navidad! para todos
Navidad es el tiempo litúrgico que celebra los misterios del nacimiento según la carne del Hijo de Dios. Cada año la Iglesia celebra la navidad del Hijo de Dios el 25 de diciembre, preparadas por cuatro semanas de adviento, tiempo en el que se nos invita por medio de la oración, la penitencia y la renovación de nuestra vida a la espera gozosa del príncipe de paz.
Celebrar navidad es tener presente que es menos importante la comida, los regalos, el imponente pesebre, los festejos carísimos etc. Todo lo que compartimos debe ser consecuencia del encuentro con Jesús. San Juan lo proclama bellamente; “… y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros y hemos contemplado su gloria…” (Jn 1,14). Lo más importante es vivir el verdadero sentido de la navidad. El Enmanuel (Dios con nosotros) que se hace cercano a cada uno de nosotros.
Toda la festividad navideña es una continua epifanía: en un tiempo fue a los pastores, a sus padres, a los magos y al pueblo de Israel, sin embargo hoy este mensaje de salvación también se nos proclama. Gozosa espera, alegría de que el Jesús nazca en nuestros corazones. El verdadero sol de justicia que nos irradia, la gloria del Señor que nos envuelve con su luz. “vamos a Belén a ver lo que ha sucedido y el Señor nos ha manifestado” se decían los pastores ante el anuncio del Ángel del Señor.
Celebrar navidad es fruto del encuentro con Cristo Jesús, que nos desborda de alegría y nos hace presto a comunicar el gozo de sentirnos amados por él. Es alegría de que la caridad y la paz que Dios Padre nos muestra en el nacimiento y la manifestación de su Hijo hacen también de estos días un momento privilegiado para fomentar la caridad cristiana con nuestros hermanos.
Que en esta Navidad podamos estrechar lazos de amistad en nuestras familias, vecinos y amigos, capaces de sentirnos protegidos por Él, y que siempre reine en nuestros corazones. A celebrar el anuncio gozoso, Feliz Navidad 2011. Seguidle.
Lorenzo Concepción B.
Colaborador.
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