Ferrufino puede ser candidato
Debo confesar que no conozco personalmente a Guillermo Ferrufino, razón por la cual desconozco los detalles de sus actividades políticas. Aun así, me atrevo a salir en su defensa frente a los ataques infundados del exmagistrado del Tribunal Electoral Gerardo Solís. Las declaraciones de Solís sobre que Ferrufino está inhabilitado para ser candidato a la Alcaldía de Panamá es un exabrupto jurídico inconcebible viniendo de quien fue fiscal electoral y magistrado del Tribunal Electoral. Por ello, colijo que más que ignorancia supina de parte de Solís, se trata de buscar protagonismo político como parte de la campaña mediática de los opositores a la gestión presidencial de Ricardo Martinelli.
Es lamentable que Solís, por su condición de expresidente del Tribunal Electoral, que está llamado a hacer docencia en cuanto a la aplicación e interpretación de la Ley electoral, sea precisamente él quien se dedique a tergiversar, engañar y confundir a los ciudadanos con el propósito de hacerle daño a los funcionarios del gobierno.
De conformidad con el artículo 227 del Código Electoral, el candidato a principal o suplente de alcalde debe ser residente de la circunscripción electoral correspondiente, por lo menos desde un año antes de la fecha de la elección. En el caso de Ferrufino, este hizo su cambio de residencia para el distrito de Panamá el día 30 de abril de 2013, que fue la fecha tope establecida por el Tribunal Electoral para realizar los cambios de residencia. En consecuencia, no tiene impedimento para ser candidato a alcalde del distrito capital.
Ferrufino pudo votar en el distrito de La Chorrera en las elecciones primarias pasadas, porque el padrón electoral de Cambio Democrático fue cerrado los primeros días del mes de febrero, con anterioridad a la fecha que realizó el cambio de residencia. Y legalmente él podía votar en el corregimiento en el que aparecía inscrito al momento de que se hizo el corte del padrón electoral, que en este caso era en El Coco de La Chorrera.
Es entendible que el ejército de opinólogos de la oposición que diariamente salen en los medios a opinar, recurran a la mentira para descalificar a Ferrufino. Pero estas mentiras, viniendo de un exmagistrado de la máxima corporación electoral del país, desdicen mucho de la honestidad y transparencia que tanto pregonó en el ejercicio de su cargo como presidente del Tribunal Electoral y deja una estela de dudas sobre su imparcialidad al momento de fallar como magistrado.