Fervor religioso y muertes
Recientemente estuve en ciudad de México en la Basílica de la Virgen de Guadalupe y pude comprobar que el pueblo mexicano es muy creyente y devoto de la Virgen. Muchos feligreses llegan de innumerables sitios y países a visitar el sitio en donde el indio Juan Diego recibiera la aparición de la Virgen de Guadalupe. Sin embargo esta religiosidad y devoción en la actualidad contrastan con un país que se debate en la actualidad, en una encarnizada lucha contra el narcotráfico. Desde la caída de los carteles de Medellín y Cali, los carteles en México se han hecho más poderosos y han dominado el mercado de los Estados Unidos. El gobierno mexicano ha hecho uso de las fuerzas de seguridad para combatir el narcotráfico en ese hermano país, el cual se hace cada vez más poderoso. El uso de la Policía Federal, el Ejército y efectivos de la Marina para contrarrestar este flagelo, ha resultado en una enorme pérdida de vidas en la que muchos inocentes han caído al fragor de estos cruentos encuentros. Diversas organizaciones han presentado sus quejas por violación de los derechos humanos en el ejercicio de operativos para combatir el narcotráfico. En la actualidad en el país además de producir mariguana, y heroína que dirigen al mercado estadounidense, también proveen cocaína puesto que también se han convertido en distribuidores desde Colombia a México y los Estados Unidos. Los narcotraficantes según tribunalatina.com, siempre han sido generosos con la iglesia debido a que se sienten amparados por los santos y en algunos casos han construido capillas para los pueblos. La arquidiócesis primada de México, según la fuente, manifestó un rechazo absoluto a las donaciones de los narcotraficantes. Manifestó que el dinero obtenido por el narcotráfico, de ninguna manera se purifica al ser invertido en “actos piadosos”. El viernes 6 de agosto de 2010, en un artículo presentado por Ana Cruz, nos deja ver los impactantes resultados de la violencia en la guerra contra el narcotráfico que desde el 2006 hasta el presente año, presenta la cantidad de 28,228 personas muertas en el hermano país según la Secretaría de la Gobernación (Segob).
Esta situación nos hace reflexionar sobre los que acontece en nuestro pequeño país, el cual no está muy lejos del hermoso territorio mexicano y que también se encuentra abatido pero en menores proporciones, por el flagelo del narcotráfico. Los resultados obtenidos por el hermano país de combatir la fuerza con la fuerza, nos muestran un claro ejemplo de que los que mayormente se afectan son los inocentes, niños, mujeres y ancianos que caen abatidos por las balas. Las estrategias y acciones deben ser analizadas profundamente, de modo que no incurramos en estas graves experiencias.
*Decano de la Facultad de Odontología de la UP.
