Fibra de vidrio, un tema que aún pica
La justicia enfrentará una nueva prueba el próximo 23 y 24 de marzo, cuando siente en el banquillo de los acusados, en audiencia preliminar, al ex ministro de Educación, Belgis Castro, a ex funcionarios de la Contraloría de la República y a empresarios privados, por el supuesto manejo irregular de millonarias sumas de dinero en la remoción de la fibra de vidrio en los planteles de Panamá Este.
Las pesquisas sobre el presunto mal uso de una partida de más de 10 millones de dólares destinados de forma urgente y asignada de manera directa por el gobierno del entonces presidente Martín Torrijos para retirar la molestosa fibra de vidrio de más de 300 escuelas del país, empezó con una investigación de Panamá América en escuelas de las montañas de Bocas del Toro.
Este diario efectuó lo que ninguno de los funcionarios obligados por ley hizo: irse a rincones apartados de la geografía bocatoreña para confirmar el uso de este dinero.
En Bocas se encontraron bellezas, desde pagos por remoción de fibra inexistente, cancelación de metrajes superiores a los trabajados realmente y obras a medio terminar o mal hechas, por empresas recién creadas y otras que se dedicaban a labores totalmente diferentes a las contratadas.
Una vez hecha nuestra publicación, las denuncias surgieron de forma espontánea por todo el país. En este caso el daño hecho fue mayor, porque además de las presuntas irregularidades, hubo escuelas que perdieron semanas de clases, que nunca recuperaron. La justicia tiene entonces un reto con este caso, darle a cada uno de los implicados lo que en estricto derecho le corresponde.
