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Fin de la fiesta, ¿seguro?

Por: Redacción 19/02/2015

Fin del jolgorio. Acaba la fiesta. Todos regresan a la realidad. Ahora, ¿realmente todos regresan a la realidad? El Gobierno ha impulsado una campaña contra la corrupción, a la par que el Ministerio Público ha iniciado diligentes acciones, muy mediáticas todas, para demostrar que va al paso con tal consigna. Todo perfecto. Lo que sí me llama la atención es que pareciera que fuera el único tema. Y ahora que los panameños vuelven a la realidad, notaremos que no es tan así como parece.
Trataré de describir la situación como se debe: de lo simple a lo complejo. En campaña, el presidente Juan Carlos Varela se comprometió en un foro de Apede celebrado en Azuero a relanzar el sector agropecuario con una serie de medidas que parecían coherentes y sin demagogias. Es el día de hoy y la crisis del sector agro es creciente y preocupante. Sectores enteros comienzan a desaparecer de la lista de producción local. Y ni hablar de revisar los incentivos o subsidios para apoyar a los productores. El sector lácteo recibe un extraño apoyo, debido a una ley de mediados del siglo pasado para apoyar, curiosamente, al productor local. Y esto es increíble, porque la cadena de distribución completa del mismo se encuentra en manos extranjeras, muy felices de la situación.
Vamos a iniciar las clases y la brecha educativa entre lo que reciben los estudiantes de colegios particulares y oficiales sigue creciendo. Esto es significativo, porque la clase media, en el pasado inmediato, podía matricular a sus hijos en escuelas públicas de excelencia cuyo pénsum no tenía gran diferencia con el privado. En cambio, ahora eso de excelencia y público no se escribe en la misma oración cuando de educación se habla. La anterior ministra se llenó la boca con el tema y terminamos, como siempre, en nada. Debo reconocer que es muy poco tiempo para que veamos un cambio significativo, pero la verdad es que se ve muy poco avance en la dirección correcta. Lo increíble es que para que avancemos en educación tenemos que retroceder a estándares del pasado.
Nuestros gobernantes han decidido suplantar la seguridad social por cuanto subsidio se le ocurra al asesor más cercano. No hay manera que se les caiga una idea. Una. ¿Es mucho pedir? No es únicamente resolver el déficit actuarial de la Caja de Seguro Social, por cierto llena de inútiles televisores plasma y edificaciones que nadie sabe cómo se usarán exactamente. Pareciera que nos hemos conformado con un servicio de salud deficiente, con el que se condena a la clase media y baja a una seguridad social pública casi de favor. Y ni hablar de los que cotizan, que tienen que asistir al espectáculo diario de la dejadez del Gobierno, gremios y administrativos. Y nadie hace nada.
 
SE ACERCA LA GRAN FIESTA DE LA CUMBRE DE LAS AMÉRICAS. POR SUPUESTO, TODO EL GOBIERNO SE ABOCARÁ A LA FIESTA. ESPEREN AL MENOS DOS DÍAS LIBRES PARA TAN MAGNA ACTIVIDAD. LOS NOTICIEROS DE TODOS LOS MEDIOS PASARÁN SEMANAS Y SEMANAS DE PREPARACIÓN PARA EL TEMA, DEJAN DE LADO LA REALIDAD DE LOS PANAMEÑOS DE A PIE.
El único avance que tenemos con el sistema de transporte público es la constante viajadera de los encargados de su solución, para “conocer” cómo funcionan otros sistemas que aparentemente nunca han visto. Ah, y por supuesto, la legalización de los servicios que estuvieron al margen de la ley. Mientras tanto, siguen cientos de unidades del metrobús estacionadas, cuando miles de miles esperan en las paradas improvisadas con lonas desde hace varios años a que la frecuencia de los buses aumente para llegar, al menos, dignamente a sus hogares o trabajos. Nada se mueve. Solo los viajes y los discursos. 
Aquí es cuando yo me debería poner positivo y decirles que ahora, 8 meses después, el Gobierno va a iniciar finalmente la implementación de su programa de gobierno. Pues, en absoluto. Como somos muy católicos, nuestra Cuaresma se celebrará todo el tiempo posible en el Vaticano, donde los problemas reales de la gente se miran muy, muy de lejos. Pero esto no acaba aquí. Se acerca la gran fiesta de la Cumbre de las Américas.
Para que tengamos una idea, no existe una foto de una reunión de un presidente de Estados Unidos con uno de Cuba, y mucho menos después del triunfo de la dictadura castrista. Por supuesto, todo el Gobierno se abocará a la fiesta. Esperen al menos dos días libres para tan magna actividad. Los noticieros de todos los medios pasarán semanas y semanas de preparación para el tema, dejan de lado la realidad de los panameños de a pie.
Luego del mes de abril, recuerden que hay que elegir un nuevo presidente de la Asamblea Nacional en junio, por lo que nos pasaremos de pelea en pelea un mes, al menos.
¿Estoy positivo? Por supuesto, claro que sí.

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Martes 4 de agosto de 2026