Financiamiento promocional para desarrollo del sector agropecuario
La situación económico financiera a nivel de los países, hace que tangencialmente los financiamientos promocionales para el fomento y desarrollo de sectores, como por ejemplo en la agricultura, constituyan un ideal para facilitar y colaborar en el crecimiento de la producción de un país. No debe olvidarse que en base a la situación actual de los medios productivos, se requiere de un apoyo financiero que operaría en la gran mayoría de los casos como capital de giro para retornar o retomar la actividad. Estos financiamientos promocionales debieran ser por cortos períodos y frente a situaciones puntuales o bien de coyuntura.
Ahora bien, analizando detenidamente aspectos de políticas industriales, políticas científico-tecnológicas, políticas educativas y mejoramiento de la infraestructura, surgen una serie de preguntas acerca de cómo instrumentar los financiamientos promocionales, en qué plazos, todos juntos o en etapas y de ser en etapas, en qué orden van a ser aplicados. Estos ideales para facilitar y colaborar en el crecimiento de la producción de un país, debieran instrumentarse en el marco de un paquete de medidas concatenadas que permitan al aparato productivo de un país vislumbrar cambios a muy corto plazo.
Por otro lado, la capacidad competitiva de un país no descansa exclusivamente en paquetes de medidas o en la acción ciudadana, sino que además requiere previamente de un análisis exhaustivo de los medios productivos para seleccionar adecuadamente las actividades que éstas encuentren sus nichos de mercados apropiados a nivel regional y mundial.
En general, el desarrollo agrícola se considera en términos de la interdependencia de los diversos subsectores y de las interrelaciones de las actividades conexas y por regla general se da preferencia a financiamientos que combinen actividades y subsectores interrelacionados, a fin de asegurar el progreso concertado de elementos que son relativamente interdependientes. Para promover y apoyar los programas de desarrollo de alcance sectorial, debiera considerarse el uso de préstamos sectoriales, cuando las condiciones sean apropiadas.
Por otra parte, considerando que uno de los objetivos básicos para armonizar el sistema de promoción es la articulación y coordinación de los distintos instrumentos o políticas y de las instituciones involucradas, resulta crucial definir los roles tanto del sector público como del sector privado dentro del esquema de fomento.
El tratamiento de la problemática propia del sector agropecuario configura sin duda un conjunto de instrumentos que, ajustando los incentivos utilizados, llega a atender situaciones diferenciadas que van desde el apoyo a la competitividad de sectores con tecnología de punta, hasta la atención de familias en situación de pobreza mediante programas de agricultura familiar y desarrollo rural.
Representante del IICA en Panamá.
