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Finmeccanica y un guion de Corleone


Lo que empezó como un acuerdo de cooperación en materia de seguridad entre dos Estados derivó luego, en forma directa e indirecta, en un asunto que involucra a prófugos, cuentas poco claras, secretos, detenidos y un conglomerado industrial gigante que se encuentra en jaque por investigaciones judiciales en su país de origen.

Se trata del acuerdo entre Panamá e Italia que permitió negocios por 333 millones de dólares e incluyó la compra por parte de Panamá de seis helicópteros, radares y un sistema de cartografía digital. Y, por el lado de los europeos, la donación de 6 lanchas patrulleras.

El pacto lo firmó, en junio de 2010, el gobierno de Ricardo Martinelli con su entonces par italiano, Silvio Berlusconi (hoy fuera del poder).

Un año y medio después, el acuerdo que lleva adelante el Ministerio de Seguridad refleja pocas luces y muchas sombras.

La voz de alerta llegó desde el país romano: el conglomerado Finmeccanica –a quien Panamá le entregó el contrato de seguridad en forma directa- fue acusado semanas atrás de haber pagado sobornos para ser beneficiado en compras y licitaciones. La caja de Pandora de la empresa incluyó a múltiples países (aún sin detallar) alrededor del mundo y terminó con su cúpula directiva procesada y detenida.

En Panamá, la empresa confió parte de sus operaciones a una persona que pasó de ser el hombre de confianza de Berlusconi a un prófugo de la Justicia: el italiano Valter Lavitola.

Lavitola, prófugo de la Justicia italiana y durante las últimas semanas en Panamá (hoy ya abandonó el país), era consultor de Finmeccanica en la región y tenía fluidos contactos con autoridades panameñas.

¿Quién es Lavitola? ¿Tuvo ingerencia en el contrato que firmó Panamá con Finmeccanica? ¿Hubo sobreprecio en la compra de los helicópteros y radares? Esas, y muchas otras, son peguntas que aún no tienen respuestas en ninguno de los dos continentes.

Las autoridades del Ejecutivo prefieren el silencio y niegan cualquier hecho irregular, mientras que en Italia, el nuevo gobierno que reemplazó al que formó Berlusconi pidió investigar el acuerdo bilateral.

Es el comienzo del fin, o el comienzo de algo que empezó como un acuerdo entre dos países y se convirtió en otra cosa. Finmeccanica cayó, o está por ese camino. Un camino más parecido al mundo de Vito Corleone.