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‘Flotar’ no siempre es estar a salvo

Por: Redacción 13/07/2014

En los últimos 8 años, el ritmo de crecimiento del país ha sido vertiginoso, la llegada de empresas extranjeras apostando por Panamá es cada vez mayor, y la presencia de diferentes nacionalidades se acentúa cada vez más, basta con ir a cenar a un restaurante de la localidad y mirar a nuestro alrededor, la cantidad de idiomas y acentos de ciudades o países es por demás espectacular, la moda y el estilo define el perfil del comensal y, por supuesto, la exigencia y la demanda por un buen servicio se incrementa llegando a ser prontamente el elemento diferenciador para hacer de un restaurante o comercio una preferencia.

Las inversiones por lograr hacer de los restaurantes espectaculares establecimientos es cada vez mayor, la calidad del mobiliario, la cristalería, la mantelería, el uniforme de los que atienden y el contenido de los menús te permiten no solo disfrutar de ambientes exquisitos para pasar una velada, una comida de negocios o disfrutar en familia.

Todo esto suena espectacular, sin embargo nos encontramos con una realidad que está afectando de forma importante el respaldo de estas inversiones y esta es la calidad en el servicio por parte del personal que ha sido contratado por el establecimiento, ahí es donde duele como decimos en mi tierra.

Es triste ver la falta de compromiso y entrega por parte del personal que simplemente está “flotando” en su trabajo, y le digo “flotando” ya que me resulta increíble como cada tres o seis meses este personal se mueve de uno a otro establecimiento sin importarle el sacrificio de sus propietarios, la inversión que se hizo en ‘él para capacitarlo, entrenarlo y el ambiente que crea en su entorno al hacer estos movimientos en corto plazo y sin previo aviso, ya que normalmente el día de la quincena es cuando decide avisar que no volverá el día de mañana afectando la organización, los horarios y, por supuesto, el servicio a los clientes.

“Flotar” es un término que define claramente a esas personas que solo están a la cacería de “oportunidades mensuales o trimestrales” el auge económico lo permite, cada 2 o 3 meses un nuevo restaurante, bar, hotel o comercio abre sus puertas ofreciendo plazas de empleo para diferentes escalas de la economía creando una rotación impresionante que no permite establecer culturas, calidad y consistencia en el servicio

“Flotar” implica también cero crecimiento, si bien es cierto puede crecer económicamente por un corto plazo y solucionar sus problemas financieros inmediatos, no será así en la escala organizacional, es por ello, por lo que debemos ser sumamente cuidadosos a la hora de seleccionar al personal para nuestra empresa, ya que ponemos en sus manos nuestro patrimonio, futuro y satisfacción de nuestros clientes.

Seguramente usted ha pasado o tenido similares experiencias, quien antes lo atendía en un banco hasta hace poco ahora se encuentra en otra institución en el mismo puesto, pero ganando quizás un poco más atraído por la nueva estructura de la institución o quizá “cansado” de la rutina del lugar donde se encontraba aun cuando solo llevaba 6 meses en la otra institución y es ahí cuando realizo que el auge económico se ha convertido en un trampolín de posibilidades que permite intercambiar la “camiseta” de las instituciones al mejor postor.

Mi pregunta es ¿hasta cuándo podremos vivir con este auge, hasta cuándo nuestra economía permitirá este efecto “flotador” que te permite ubicarte en una empresa hoy y “si no te gusta” cambiarte mañana, hasta cuándo las empresas se tomarán un tiempo más para revisar si la persona a la que están contratando es quién velará en conjunto con el inversionista por los bienes y servicios de la compañía?

Si usted está “flotando” en estos momentos o conoce a alguien que le gusta esta sensación debe tomar una decisión o dar un buen consejo, esta “sensación de placer” no dura mucho tiempo, la marea sube, pero la marea también baja, es momento de llegar a puerto seguro y establecer raíces y compromisos, de generar y ser parte del engranaje económico y no parte de la banca de suplentes que siempre están con el celular listo para el próximo llamado para entrar al próximo partido sin la seguridad que lo ganará o empatará o en el peor de los casos, lo perderá.

Ya sea usted empleado o empleador haga un simple análisis y adopte por unos minutos la visión de pájaro, intente salirse de su entorno y véalo desde arriba, ubique que no está bien dentro de su ambiente de trabajo o dentro de su organización, identifique a los “flotadores” y extiéndales la mano para traerlos a la orilla, si ellos ven una empresa con visión seguramente dejarán de “flotar”.

Por lo contrario, si ellos desean seguir “flotando”, le recomiendo tome una pronta decisión y tenga dentro de la empresa a aquellos que con los pies en la tierra le darán vida a los valores de la organización.

Y usted “flota” o disfruta de la vista del mar?

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Viernes 7 de agosto de 2026