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Francisco, el papa que no mataron

Por: Redacción 21/09/2014

Días atrás Il Tempo publicó que, según la inteligencia italiana, los milicianos del Estado Islámico (EI) tendrían en su mira al santo padre, por difundir “falsas verdades”. Y algunos antimusulmanes aprovecharon para llamar a la “yihad cristiana”. Decir que el islamismo, como religión, es violento no resiste el análisis ni de la teología ni de la filosofía. Como escribió Alberto Benegas Lynch (h), Ibn Khaldún, entre otros musulmanes, fue un célebre egipcio medieval que enseñó principios para una sociedad abierta. El propio vocero del Vaticano lo ha desmentido: “No es serio... Las noticias no tienen fundamento”. Y uno de los más cercanos colaboradores del papa, el argentino Guillermo Karcher, calificó a la versión como “descabellada” y aseguró que Francisco no modificó su agenda.

Estos “yihadistas cristianos”, que asustan a la opinión pública con supuestos atentados y cosas horripilantes, buscan coartar las libertades, aunque lo hagan inconscientemente. No solo porque promueven la represión violenta de los terroristas y la masa que los apoya sino, peor, porque con esta actitud tapan el verdadero fondo del problema: el terrorismo existe debido a que la marginación de algunos sectores, precisamente por falta de libertad, es tremenda. Pero Occidente, en lugar de promover las libertades de modo que esta marginación desaparezca, y con ella el terrorismo, impide la inmigración a su territorio y apoya dictadores como el rey de Arabia Saudí.

 

 

Este rey oscurantista aterroriza diciendo que el terrorismo puede atacar Europa en 30 días y EE.UU. en dos meses. “Hay que combatir el terrorismo por la fuerza… y con rapidez, afirmó, para parar los avances por Siria e Irak y que podrían llegar a su territorio donde serían inicialmente bien acogidos, como lo fueron por parte de los suníes de Mosul reprimidos por el Gobierno de Bagdad. Pero ¿a quién atacar? porque, en Oriente Próximo, los enemigos de hoy son los amigos de mañana y los amigos de los aliados. Por caso, EE.UU. estuvo a punto de fulminar al dictador sirio que hoy es aliado contra el EI. Y ni qué decir del Al Qaeda, inicialmente financiada por la CIA.

Al papa lo defiende la Virgen María, diría un católico con fe, y la ciencia diría que lo defienden los métodos pacíficos que son los eficientes. Podría contar decenas de anécdotas sobre la inutilidad de las “medidas de seguridad” coactivas, basadas en la violencia o amenaza. Por caso, dos meses atrás, mientras los pasajeros eran sometidos a exhaustivos “controles de seguridad” en el Aeropuerto de Fort Worth en Dallas, mi propio hermano entraba a la zona de embarque por la puerta de salida sin que nadie lo percibiera. Si esto puede hacer un pasajero común, qué no puede hacer un terrorista preparado, sobre todo considerando que siempre hay un político, burócrata o guardia para sobornar. Gracias a estos sobornos, por cierto, en el país que más gasta en seguridad -EE.UU.- es donde más droga se trafica.

Otro caso. No suelo ir a ver fútbol, pero unos años atrás coincidí en un estadio deportivo con “barras bravas” -fanáticos estilo hooligans ingleses- y me divertí mucho con ellos, pero los prejuicios y el gran bullicio que hacían provocaron que la policía “preventivamente” se apostara adelante, armada hasta los dientes, en actitud muy provocadora. Esta acción policial me resultó muy enervante porque allí estaba divirtiéndome pacíficamente y no tenía por qué soportar esta actitud policial amenazante. Me quedó claro que la “prevención” policial, lejos de prevenir, puede resultar sicológicamente el disparador de un conflicto.

Las acciones coactivas -violentas- contra la violencia significan una contradicción lógica insalvable y solo sirven para simular seguridad porque no aseguran nada. El terrorismo del EI representa al mismo diablo por su crueldad y debemos pararlos rápidamente y, para ello, debemos evitar los métodos violentos porque no solo son ineficientes, sino que son los que ellos utilizan y, por tanto, los benefician porque provocan un aumento de la marginalidad y del odio. Para empezar hay que promover de manera urgente la libertad y su correlato la paz de modo que el terror y la marginación desaparezcan.

 

 

|1411275600|importacion 2| La vida, un crucigrama |Opinión|Julián Palacio (opnion@epasa.com)||| Mensaje|Tengo muchos amigos que comparten los mismos intereses que yo; los mismos equipos de fútbol, los mismos tipos de auto, los mismos valores, la misma clase de|

Tengo muchos amigos que comparten los mismos intereses que yo; los mismos equipos de fútbol, los mismos tipos de auto, los mismos valores, la misma clase de libros para leer y así sucesivamente; hasta en las redes sociales podemos compartir pensamientos, anécdotas, mensajes positivos y mucho más.

Dentro de estos mensajes, en uno de los comentarios encontré algo escrito que me llamó mucho la atención; la verdad es que no anoté el autor, por lo que dejo la posibilidad abierta a que el dueño reclame su autoría. La frase decía algo así: La vida es un crucigrama; a cada pregunta que te hace, tú le pones la palabra que crees le corresponde. Mucha gente dice que la vida es un laberinto, pero en un laberinto te sientes encerrado y te es difícil salir.

Poniéndome a analizar, esto es lo que te da la opción a decidir cómo actuar en muchos aspectos de la vida; tú pones la palabra que quieras en cada situación; por ejemplo a la pregunta: Sentimiento de 4 palabras que debes tener ante la gente: hay dos opciones, odio (4 letras) o amor (igual 4 letras); entonces está en ti tomar la que corresponda.

A la pregunta: Palabra de 8 letras que es lo que debes hacer frente a un problema, tienes 2 opciones igual, lamentar (8 letras) o trabajar (la misma cantidad de letras, pero con un enfoque constructivo). Así hay muchas otras palabras que puedes usar para cada situación; en vez de culpar a otros por tu situación, puedes buscar una solución para salir de la crisis.

En vez de tener miedos frente a las situaciones que pasan, puedes actuar y buscar salir victorioso. En vez de buscar excusas para no hacer las cosas, mejor busca razones por las que debes hacerlas; a veces los espacios de ese crucigrama de la vida son tan pequeños que en una palabra de 2 letras tienes la opción de poner un Sí o un No (hago constar que no necesariamente Sí es la respuesta correcta).

Frente a las tentaciones y malos hábitos, tienes la combinación de palabras como permitir (8 letras) y combatir (8 letras); pero la respuesta que de seguro usarías sería combatir, pues los malos hábitos son destructivos.

Estos son solo unos ejemplos de cómo podemos llenar el crucigrama de nuestras vidas; encontrar la palabra correcta no es una tarea fácil, especialmente cuando la vida, al igual que los crucigramas, se va poniendo más compleja; entonces está en ti escoger tu propia combinación de palabras para lograr hacer diferencia entre las dos palabras de 6 letras: perder o vencer.

Frente a ti tienes el crucigrama de tu vida, entonces te toca a ti llenar las casillas; ¿aceptas el reto?

|1411275600|importacion 3|Volvamos a los viejos tiempos… para mí, los mejores |Opinión|Fidel Reyes E. (Consultor corporativo)||| Modales y delicadeza|Algunas reglas de etiqueta, educación, protocolo o caballerosidad se han ido perdiendo con el tiempo. Pretextos podemos encontrar muchos, sin embargo, el retomarlas seguramente hará de nuestra|

Algunas reglas de etiqueta, educación, protocolo o caballerosidad se han ido perdiendo con el tiempo. Pretextos podemos encontrar muchos, sin embargo, el retomarlas seguramente hará de nuestra sociedad una atmósfera idónea para el buen desarrollo de nuestras hijas e hijos, en nuestro ambiente social y empresarial y, por supuesto, en nuestra formación como ejemplo para las generaciones por venir.

Recuerdo claramente cómo desde pequeño me inculcaron muchas de ellas, las cuales comparto hoy con la ilusión de que podamos preservarlas por mucho tiempo, ya que personalmente las viví por casi 45 años de vida en los que tuve a mis padres, quienes siempre velaron porque estas costumbres perduraran.

Caballero, piense cuántas veces al día, la semana, el mes o el año usted comparte un vehículo, ya sea público o privado, con alguna niña, joven, mujer madura, anciana o dama con algún impedimento físico. Ahora póngase la mano en el corazón y recuerde cuántas veces le ha otorgado el asiento en el que usted está sentado para que ella vaya más cómoda.

Tenga en cuenta que tarde o temprano vivirá esta escena y si sus hijos varones lo acompañan, tomarán como ejemplo la acción que usted lleve a cabo. No tema ni se avergüence en enseñar estas actitudes aun cuando sus hijos sean pequeños; mientras más temprano lo haga, será mucho mejor. Se acostumbrarán a hacerlo y no representará ningún problema para ellos, al contrario, serán fácilmente identificados por su distinción.

Si bien es cierto vivimos a velocidades que nosotros mismos nos hemos impuesto, esta no es una razón para no comenzar o mantener costumbres de antaño y me refiero al detalle que gran gran parte de los hombres han perdido al no abrir la puerta de su pareja o mujer que viaja en el mismo auto y mucho menos a extender la mano caballerosa que les ayude a bajar del carro. Créame, esta práctica habla mucho de la atención por la pareja o amistad, además del respeto y el deseo de cuidarla siempre. Enseñe a sus hijos a abrir la puerta a mamá y a sus hermanas, verán que poco a poco esta misma acción la harán de forma tan normal que al llegar a adultos el ejemplo perdurará como tradición familiar.

Caminar por las banquetas (cuando se puede) es otra costumbre que en muchas ciudades se lleva a cabo tanto para ir a almorzar, visitar algún comercio o simplemente para disfrutar de un lindo atardecer después del trabajo. Esta es una excelente oportunidad para recordar que como caballeros, el lado de la calle es nuestro y no de la mujer que va con nosotros. Llevar a mamá o a la abuela del brazo es simplemente un orgullo, mantenerlas del lado interno de la banqueta o acera es una muestra más de caballerosidad al momento de caminar.

Permitir que nuestra pareja o compañera de almuerzo ordene primero que nosotros es una señal de respeto y atención, sino pregúntese por qué en los verdaderos restaurantes sirven primero a las damas y después a los caballeros, esta también es una regla que los conocedores aplican y enseñan a su personal.

Cuando visite un restaurante y su mesa esté lista, tenga la amabilidad de esperar por los suyos, si lo acompañan sus hijas, esposa o amiga, tenga la delicadeza de separar la silla de la mesa para que las damas se puedan sentar y con delicadeza vaya acercando la misma hasta que la persona quede cómodamente sentada. Si no lo ha hecho, le recomiendo que lo haga, ellas quedarán gratamente impresionadas, eso sí, no voltee a todos lados para ver quién lo mira, basta con que su pareja o acompañante lo aprecie.

Cuando salga a cenar únicamente con su pareja, no cometan el “grave error” de desconectarse y pegarse al celular. Me resulta tan desagradable ver cómo poco a poco se pierde esa poca convivencia que se tiene a la hora de desayunar, almorzar o cenar por estar enajenados por el Whatsapp, el Facebook, el Twitter, el Pinterest o cualquier “red social” que rompe con la armonía de pareja o familia; algunas ciudades como París han prohibido el uso de celular en algunos restaurantes por encontrarlo ofensivo a los comensales. A veces veo parejas que “salen a cenar” de forma individual, ya que cada uno está perfectamente conectado a su mundo social, pero desconectado de su mundo familiar.

Por supuesto, muchas de estas acciones se pueden llevar a cabo siempre y cuando las mujeres lo permitan, es por ello que las exhorto para que nos permitan darles la mejor de nuestras atenciones, no solo ayudarlas con la puerta del carro o de la casa, con la silla del restaurante o con caminar del lado de la calle. Dejen que los hombres mantengan la tradición de comportarse como caballeros, estoy plenamente convencido que todas aquellas que tienen hijas querrán un prototipo muy similar al que hemos descrito a lo largo de este artículo.

…Y usted, ¿qué tan caballero es?

|1411275600|importacion 4|No a la xenofobia |Editorial|||| Editorial|La posición del gobierno y de su aliado PRD exhala xenofobia antes que argumentos convincentes sobre la presencia de indocumentados en nuestro país. La eliminación del programa|

La posición del gobierno y de su aliado PRD exhala xenofobia antes que argumentos convincentes sobre la presencia de indocumentados en nuestro país. La eliminación del programa Crisol de Razas produciría efectos contrarios a la regularización de extranjeros, dado que se presta a interpretaciones incompatibles con el origen histórico de Panamá. Crisol de Razas legalizó la presencia de personas nacidas en Sur y Centroamérica, que entraron con visa temporal de turismo, pero al caducar la visa se quedaron en el país.

Las ferias migratorias legalizaron la presencia de personas carentes de estatus. El ministro de Seguridad, Rodolfo Aguilera, confirmó en la Asamblea de diputados que solamente nueve extranjeros regularizados cometieron delitos en el territorio nacional, mientras que, al regularizar su estatus, miles de suramericanos y centroamericanos se han establecido aquí trabajando honestamente, gracias al programa creado por el gobierno de Martinelli.

Panamá se negaría a sí mismo si proyectara una imagen xenofóbica simplemente por ojeriza del gobierno panameñista a las leyes aprobadas en el gobierno anterior. En la construcción del Canal trabajaron obreros de las Antillas, españoles, chinos, irlandeses, porque no hubo suficiente mano de obra local para participar en el gran proyecto. Ratificando la apertura cosmopolita a personas no nacidas en territorio panameño, arribaron judíos sefarditas, griegos, italianos, españoles, paquistaníes. Ellos fundaron empresas que contribuyen al desarrollo económico. Sus hijos y nietos nacieron en este país, y se arraigaron profundamente en la sociedad panameña contemporánea. ¿Se atrevería alguien a negar las ventajas derivadas en el orden económico, cultural, social, por foráneos que escogieron Panamá como su país de elección?

La xenofobia alentada por Arnulfo Arias pertenece a un pasado reprobado por la historia panameña. El primer presidente de la República de Panamá Manuel Amador Guerrero y el jurista Eusebio Morales vieron la luz en pueblos colombianos. Las raíces familiares de Belisario Porras, Omar Torrijos, Ricardo Martinelli, Juan Carlos Varela arrancan de la Nueva Granada y Europa. Más aún, en el proceso de la separación de Colombia, apostaron por Panamá, los colombianos de origen como Manuel Amador Guerrero, Eusebio Morales, el general Huertas, sus oficiales y soldados, casados con damas panameñas. Aquí lucharon por la fundación de Panamá. Aquí dejaron sus huesos y cenizas.

Por supuesto, las autoridades del Servicio Nacional de Migración deben investigar los antecedentes policivos de los que desean regularizarse en forma temporal o permanente, a través de las ferias o por los trámites ordinarios, siempre y cuando se dediquen a actividades lícitas. Al registrarlos a través de los canales migratorios, podemos saber quién es quién, a qué se dedican y dónde residen los nicaragüenses, dominicanos, colombianos, etc. Actualmente, soportamos un fuerte flujo migratorio centroamericano debido al dólar y a las posibilidades laborales que no encuentran en sus países. Sin embargo, debemos mantener el derecho de elegir al migrante en función de las falencias en labores técnicas especializadas. Se detecta el ir y venir de mujeres nicaragüenses que trabajan en el servicio doméstico. Las familias panameñas tienen derecho a conocer los antecedentes de personas extrañas que entran a sus hogares. No saben las familias si están durmiendo con el enemigo, como se dice. Hay que frenar, por otro lado, la llegada de mujeres dedicadas a la prostitución. Tenemos baja calificación por el delito de trata de personas. Existen amplios márgenes legales para que podamos seleccionar a los migrantes bajo parámetros laborales.

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Jueves 6 de agosto de 2026