Freno a la violencia
Las ejecuciones vinculadas al narcotráfico se han convertido en un problema serio que las autoridades no pueden pasar por alto.
A plena luz del día están ocurriendo toda clase de homicidios en los que las víctimas están relacionadas, de alguna forma, a las redes criminales que se dedican al tráfico y venta de drogas.
En algunos casos los niveles de premeditación son escalofriantes. Es una realidad que la guerra entre los narcotraficantes es cada vez más intensa y no parece terminar.
Los ciudadanos están cada vez más expuestos a quedar en medio de una balacera o ser testigos de ajusticiamientos. Todo provocado por las drogas.
La situación parece estar fuera de control y es urgente que las autoridades adopten estrategias eficientes para contrarrestar esta ola.
Los operativos de control deben ser más constantes, mientras que los trabajos de inteligencia se deben intensificar.
No puede ser posible que los criminales caminen por el país con armas de fuego ilegales y se enfrenten a diario a sus enemigos sin que suceda nada. Es algo muy preocupante que afecta el clima de inversión de Panamá.
Los ciudadanos están expuestos y eso no es saludable. Cuando los niveles de inseguridad crecen, también se pone en juego la economía.
Las acciones deben ser integrales y sumar a la sociedad civil, sectores empresariales y organismos internacionales.
Además de las medidas represivas, también hay que trabajar en los controles migratorios para evitar que ingresen al país extranjeros con antecedentes penales.
El trabajo preventivo en las escuelas y en los barrios populares también es clave. La lucha contra el crimen es de todos los panameños.
