Frente al incremento de precios
En los últimos años, los consumidores panameños han venido denunciando el incremento de los precios de nuestro guandú fresco, por lo cual recientemente nuestro pastor, monseñor José Domingo Ulloa, hizo un llamado al papel beligerante que tienen que jugar los consumidores en una economía de mercado como la nuestra.
En Centroamérica y el Caribe, nuestro guandú (cajanus cajan) es conocido por: gandules, guinchocho o guandú, y tiene una amplia diversidad de platos con que los pueblos preparan sus exquisitas viandas, en nuestro país es muy popular el guacho de rabito de puerco con guandú, y arroz con coco y guandú.
Este grano de gran importancia tiene aproximadamente 3,000 años de estarse produciendo y su origen, según los estudiosos, puede ser de África o la India, y la temporada de producción es de noviembre a marzo de cada año.
Los aumentos de precio se deben a las diferentes personas que intervienen en la cadena de comercialización desde el productor, el que compra la cosecha, los desgranadores y quien lo trae a vender al Mercado Agrícola Central y de ahí a los revendedores, últimos en venderle al consumidor.
En años anteriores, productores han visto afectados sus plantíos por enfermedades como la antracnosis, causada por el hongo Colletotrichum Cajani Henn, y según los productores, esta ha sido la causa principal del incremento del precio.
Desde hace muchos años, hemos aplaudido la distribución masiva de plantones de guandú, ya que es un grano que puede crecer en el jardín de nuestras casas o en un tanque. Otra de las alternativas es comprarlo y congelarlo, cuando está más barato.
Como consumidores, debemos enviar un claro mensaje a quienes pretendan especular con el precio del consumido grano, por lo que hay que practicar el consumo alterno, como es preparar el arroz con otros productos como el coco, pasitas, así como con maíz y adicionalmente con bacalao, con vegetales, con zapallo, con pollo o molleja, con mariscos, con ají dulce. De igual manera comprarlos enlatados, a mejor precio.
Hemos invitado a los consumidores, tal como hiciera monseñor José Domingo Ulloa, a tomar un papel beligerante en el mercado no accediendo con su compra a quienes desean especular con los precios y los invitamos a degustar una variedad de platos alternos que harán la delicia al paladar, sin caer en los precios especulativos de nuestro guandú.